(Capitulo 16)
DESPEDIDA
Mi vida después de esto se ha convertido en algo sin sabor ¿seria posible que la ausencia de una persona especial le quitara el gusto a los momentos? La respuesta es si. Aunque muy tarde descubrí que a esa persona la necesitaba mucho mas de lo que aparenté.
“Nada… aun sigue encerrado en su dormitorio, le hablo y pareciera que fuera sordo”
“A demás de tonto” – Añade Yaten al comentario de su hermano mayor.
“Me preocupa, desde que Serena nos contó cada vez estoy mas segura, está como poseído”
“Magia negra de muy buena clase” – Agrega Rai después de Amy.
Si había algo que les preocupara mas que sus propias vidas era la vida de un ser querido. En especial cuando por medio de esa vida también sufría otra persona… y otra personita.
Serena hace unas semanas después que regresaron de esa visita buscó una casa modesta en la que pudieran vivir sus padres, hermano y ella. Finalmente cuando la encontró calló en cuenta que no tenía muebles, menos mal la situación se arregló luego de llamar a sus padres, ellos acordaron traer los muebles por medio de encomiendas.
Aun recuerda esa noche en el campo donde la primera en darse cuenta de la actitud de Seiya fue ella ¿Por qué? ¿Seria que lo estaba comenzando a conocer mas que sus propios hermanos? Tal vez es una conexión especial que se estuvo formando entre ambos. Después de ese acontecimiento pareciera que ella también vaga en su mente, solo confía en saber que debe hacer. Según Luna ese tipo de magia es desconocida para ella y muy remotamente podría provenir de su hermana gemela, pero muy en el fondo Serena sabe bien que ese olor solo proviene de una sola persona… Katsue.
La situación entre Felicia y ella se arregló ya que sorpresivamente su amiga se mostró demasiado amable con todos ¿Qué habría pasado esa noche en el campo? Según unos amigos ella fue a buscar algo y no regresó, las mismas fuentes dicen que George tampoco regresó ¿Y que? Son amigos jajajajaja amigos últimamente ambos deciden hacer guardia por las noches… solo esperaba que todo estuviese bien.
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Mansión Tenou
Haruka ha estado muy amable con Mina y Lita, no deja que nadie las moleste ni les diga lo que tienen que hacer, incluso a sus mismas compañeras Outers les impide el acceso a ellas. De primer momento lo encontraron muy extraño pero luego comprendieron el significado.
El poder de las exteriores decae considerablemente.
La primera fue Setsuna a quien se le denegó la puerta del tiempo y su cetro granate quedó inutilizable, ni como arma. La segunda fue Michiru quien un día recogió sus espejo y en él solo pudo ver su rostro reflejado, nunca mas dejó de ver eso. Luego la pequeña Hotaru que después de esa ocasión no pudo recuperarse, esta en un coma profundo, después de sus ultimas palabras no volvió a moverse. Haruka fue la única que al parecer no tuvo cambio aparente mas que su transformación pero de todas también era la única que no aparentaba importarle.
Lita y Mina han podido hacer su vida relativamente bien ya que con Haruka protegiéndolas y con Katsue y Darien preocupados por su bebé que al parecer tiene problemas no les queda tiempo para atender pequeñeces.
“Nicholas va a ver a Rai ¿verdad?”
“Eso fue lo ultimo que nos comentó, aunque no la irá a ver precisamente, yo creo que le pedirá que vuelva”
“¿Y si no puede?”
“No puede” – Repitió la chica de la coleta.
“¿No crees que es un castigo del destino lo que le está sucediendo los príncipes?” – Inició Mina tentativamente.
“Si, pobre bebé, estoy segura que no tiene la culpa”
“Digo lo mismo pero el destino se encarga de darnos donde mas nos duele” – Mina Recordó a Yaten.
“Ya no aguanto mas, lo único que quiero es que Serena vuelva y todo sea como antes”
“De hecho nada volverá a ser como antes pero de todos modos me gustaría que Serena volviera a su ciudad de origen”
“Eso deseo mas que nada” – Suspiró Lita y se sumergió en un trance. Hasta que Mina volvió a hablar.
“Desde que se pospuso la boda que la suerte está de nuestro lado ¿te has dado cuenta tu también?”
“Aunque según mi parecer no es bueno alegrarse de las desgracias ajenas… esta es la excepción ¿crees que se casen?”
“Tal vez si, tal vez no… pero conociendo a Darien no creo que prefiera gastarse su dinero en fiestas sabiendo que su hijo tiene problemas, pero lo que quiero ver es la actitud de Katsue, desde lo ocurrido no sale mucho de su habitación y estoy segura que no es por reposo”
“Esto parece un pequeño receso entre guerras”
“Apropósito de guerras ¿has visto últimamente a esos chicos extraños?” – Mina tocó un tema interesante y a la vez complicado ya que poco y nada saben de esos sujetos que se alojan en una carpa en el jardín.
“Visto no, pero si los he escuchado. Pareciera que se convierten en animales por las noches”
“¿Crees que sería conveniente mantenerlos vigilados? Nunca me han dado confianza, parecen de esas personas que solo buscan su propio beneficio”
“Eso es obvio pero si no se han revelado es porque esperan algo ¿no?”
“Es lo mas probable. De todos modos es mejor prevenir”
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Los padres de Serena llegarían en media hora, ahí en el aeropuerto estaban los hermanos Kou -Seiya por cierto aun distante como si estuviese en otro mundo- Amy, Rai, Luna y Artemis (Como gatos).
El avión estaba retrasado como por veinte minutos y Serena estaba preocupada, no fuera a ser que justo el enemigo se hubiese enterado del viaje y hayan ocasionado algún accidente lamentable.
Por el parlante una mujer anunció que el avión ya estaba en vista y estaba a punto de aterrizar. Serena suspiró aliviada.
“Seiya, llegarán mis padres, podrás volver a verlos ¿Recuerdas la vez que nos tuvimos que esconder con Chibi Chibi para que mamá no sospechara?” – Le informó con la mejor de las sonrisas y recordó la primera vez que Seiya la fue a buscar a su casa, claro que para ese entonces no eran muy fuertes los lasos. Seiya no dijo nada solo pasó a mirarla y siguió en algún punto cualquiera. – “Uff” – suspiró frustrada.
“Tranquila Sere pronto va a estar mejor” – Yaten le pasó la mano por el hombro y por un segundo Seiya volteó a mirarlos fijamente pero luego siguió mirando al punto fijo. Nadie se percató.
“¡Allí están!” – Chilló Rai tomando a la rubia del brazo y casi arrastrándola para llegar hasta la puerta de llegada.
Serena no podía estar más feliz.
“¡Papá! ¡Mamá! ¡Sammy!” – Les agitó los brazos y con su voz inigualablemente estridente les llamó la atención.
“¡¡Serena!!” – La Sra. Ikuko dejó sus maletas y fue a abrazar a su hija. – “Oh santo cielo mi amor estas tan grande, tan cambiada… tan bella” – Le pasó la mano por una mejilla y del rostro de ambas salieron lagrimas. Se abrazaron con fuerza.
“Te quiero mamá, te extrañé muchísimo” – Ese calido abrazo la hizo sentir tan bien que por un momento se le olvidaron todas las penas.
“Supongo que tendrás tiempo para tu padre que tuvo que aguantar el vuelo mas espantoso de su vida para venir a verte”
“¡¡¡Papi te amo tanto!!!” – También se abrazaron.
Sammy por su parte les hizo una seña de saludo a todos y luego pegó su mirada a la guatita de su hermana que estaba bastante asomada. Su madre lo llamó para decirle algo al oído.
“Sammy, hermano has crecido muchísimo” – La rubia le extendió los brazos.
“¿Serena? No lo puedo creer” – Si antes lo primero que hubiese hecho seria insultarla ahora solo la abrazó aun confundido.
“Sammy vas a tener una sobrina ^^”
Horas después.
“Esta es la casa ¿Qué les parece? No tengo tan mal gusto”
“No, es perfecta hija, solo hay que esperar una semana para que llegue el embarque con los muebles”
“Si, dicen que los van a fumigar y cosas así” – Añade Sammy graciosamente.
“Hija” – La voz seria de su padre la hizo suponer que vendría una conversa. – “Supongo que vivirás con nosotros ahora que estamos aquí ¿Cierto?”
Serena suspiró aliviada.
“Si papá”
“Bueno bueno, no se queden ahí y ayuden a entrar las cosas ¿si?” – La Sra Ikuko invitó a todos a pasar. Luna y Artemis maullaron y se bajaron de Amy y Rai.
“Si Sra Ikuko” – Asintieron todos y ayudaron con el equipaje.
La Sra Tsukino tomó a Luna en sus brazos, le acaricio el lomo y lentamente se acercó a Rai quien estaba acomodando un jarrón.
“Lo siento Rai, sé que la ultima vez que nos vimos no te traté como debería”
“No se preocupe, lo hizo con justa razón” – Rai se sacudió las manos y quedaron a la misma altura.
“Veo que Serena aun tiene amigos que la siguen a donde sea”
“Siempre los tendrá señora” – Rai estaba muy curiosa por saber que seria específicamente lo que la mamá de su amiga tenia que decirle a la rubia ya que una de las veces que Serena les comentó llamadas telefónicas dijo que tenían un asunto muy importante del que hablar.
“¿Qué le pasa a ese joven? Se ve ido” – Comentó la mujer notando el aspecto de Seiya.
“¿Ido? Ahh es Seiya es que no tuvo buena noche y esta un poco cansado eso es todo ^^ jeje”
“Ah… Ellos también vinieron a verla, me alegra mucho que así sea, así de seguro que mi hija se sintió apoyada. Por cierto ¿han sabido de Darien?”
“Shh” – La cayó Rai pues no quería que Serena se percatara de la conversación y luego se enojara con ella. – “No, sinceramente no”
En otra parte de la casa
“Ya estoy arto de tener que cuidar a este niño” – Refunfuñó el chico de la cabellera gris.
“Ya terminó mi turno así que debes comenzar tu” – Le aclaró su hermano frunciendo el ceño.
“¿Para qué cuidarlo si no hace nada?”
“No sabemos lo que puede hacer Yaten, puede que por un descuido se nos pierda o incluso lo podrían raptar” – Lo contradijo la peliazul.
“Ya dejen de tanta conversa, hay que ayudar” – Gritó Rai desde la lejanía.
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Ya de noche en el departamento Kou.
“¿Ya fuiste a acostar a Seiya?”
“Si” – Taiki se veía sumamente decaído. Amy se preocupó.
“Ya sabes que encontraremos una solución a este hechizo, no puede durar para siempre y conociendo a Serena va a buscar una solución”
“¿Y como, si Luna no le permite usar el cristal en su estado?” – Intervino Yaten malhumorado.
“No lo puede usar porque atenta directamente contra la vitalidad del bebé” – Luna transformada en gata entra por la ventana del departamento seguida por Artemis.
“Eso cualquiera lo sabe, sino no estaría rodeada de guardianes como lo está desde hace meses” – Añadió el gato blanco.
“¡Y entonces quien nos ayuda con Seiya!” – Estalló Yaten quien ya no aguantaba mas que todos estuviese preocupados por Serena y a su hermano menor lo dejen a su suerte.
Rai se enojó mucho por las palabras del joven ya que captó la indirecta.
“¡¿Crees que si supiéramos como hacer que Seiya sane estaríamos aquí discutiendo?!” – Yaten se levantó y se fue a su habitación.
Rai también se levantó pero para irse por la puerta de entrada.
“Esto se esta saliendo de control” – Suspiró Amy.
“Nosotros tenemos una posible solución” – Dijeron tentativamente los gatos.
“¿Cual?” – Se interesó el pelicastaño de inmediato.
“No estamos seguros pero como sabemos la única fuente de magia existente a parte de este lugar es en Tokio, Luna cree que la causante de todo eso podría ser Katsue para tratar de hacerle daño a Serena” – Finalmente Luna había aceptado la propuesta de su princesa.
“¿Y me explican como puede hacerlo si esta embarazada al igual que Serena?”
“Fácil Taiki, existen dos opciones. Una, que no esté realmente embarazada, y la otra que no sepa las consecuencias de usar energía corporal en su estado”
“También podrían ser esos otros sirvientes que tiene Katsue”
“No, definitivamente no. Esa magia no es de este mundo y para aprenderla se necesitan años de entrenamiento y ellos no son mas que jóvenes ambiciosos”
“Y existe una posibilidad de que Katsue estuviese protegida por alguien mas… poderoso” – Amy tocó un punto sumamente importante. El silencio lo dijo todo.
Rai entró cabizbaja por la puerta de entrada. Todos se preocuparon.
“¿Rai?”
“¿Qué pasa?”
“Llamé a Nicholas y me contó que Mina y Lita estuvieron con él hace unas semanas”
“¿De verdad?” – Se asombró Artemis al recordar a la rubia.
Rai asintió.
“Le dejaron un encargo y por las descripciones que me dio del objeto… se trata de la espada de Urano”
“¿La espada de Urano?” – Repitieron todos.
“No averiguó mas que eso ya que intentó ser lo mas frío posible con ellas pero no pudo resistirse a recibir el encargo y las chicas dejaron dicho que Haruka la envió para Serena”
“Podría ser una trampa” – Interrumpió Taiki.
“La espada de Urano sin su representante no sirve para nada” – Informó Luna. – “Lo mismo pasa con los demás objetos de las exteriores”
“Comprendo”
“¿Pero para que querría deshacerse de eso?” – Razonó el gato.
“Bueno, eso lo explica una carta que las chicas me dejaron en el templo y… la próxima semana viajaré para leerlo”
“Rai, no puedes exponerte de esa manera” – Amy se preocupó mucho mas.
“Es necesario ¿Ven esto?” – Del bocillo de su chaqueta sacó un colgante con una piedra rojiza en forma de rombo. – “Es un péndulo en el que canalizo mi energía y puedo usarlo de muchas formas. Hace poco descubrí un importante flujo de energía maligna en Tokio, al principio no lo quise creer y pensé que mi actitud paranoica hacía que me dieran resultados negativos pero esto es mas importante”
“Pero tu no tienes nada que ver en eso” – Interrumpió Taiki exasperado.
“Rai Hino no, pero Sailor Mars si. La situación se esta saliendo de todo control si no detenemos esa energía la Tierra estará en grave peligro y es mi deber informarles que esta es una misión suicida, si tengo que matar a Katsue lo haré, si tengo que acabar con el príncipe de la Tierra y con las Sailors exteriores… si tengo que matar a Mina y a Lita lo haré, no me detendré ante nada” – De pronto la pelinegra sintió un fuerte ardor en su mejilla.
“¡Como se te ocurre decir tanta barbaridad!” – Los ojos de Amy estaban totalmente aguados – “No te dejaré sola, eres mi amiga y no permitiré que te entregues a la muerte sin haber luchado ¿entiendes? Porque ir sola es entregarse a la muerte sin haber luchado ¿Qué has aprendido de las Sailors scout? Ellas siempre estuvieron unidas para salvar el planeta que nuestra princesa siempre ha amado y ella siempre nos ha querido mas que a unas simples guardianas ¿Qué diría Serena si te escuchara decir que te vas sola a luchar contra un enemigo del cual ni siquiera podrás vencer tu sola? ¿Para qué crees que Serena ha gastado toda su energía para poder revivirnos y que cada una tenga la vida mas normal posible?. Así que no vuelvas a decir un disparate como ese, tú no estás sola aun queda otra Sailor Scout lista para luchar” – Sacando la pluma de transformación de Mercurio y señalándose a si misma con ella.
“Y dos Sailors Star” – Añade Yaten quien venia saliendo de su dormitorio y no había podido evitar escuchar las palabras de ambas.
“Si” – Apoyó Taiki.
“También nos tienen a nosotros” – Luna y Artemis dejan su apariencia de felino y se trasforman en los consejeros.
“No crean que llegamos a ser consejeros de la reina solo por tener cara bonita” – Bromeó Artemis.
“A demás Serena tiene a su familia aquí y tiene un inmenso sequito de guardianes que darían su vida por ella”
“Gracias” – Rai llevó su mano a la mejilla colorada por el golpe y una lagrima calló.
El lugar se llenó de una luz cegadora que al disiparse dejó ver a las plumas de transformación de Sailor Mercury y Mars flotando, estas en un abrir y cerrar de ojos cambiaron de forma a broches de transformación que se deslizaron hasta llegar a la mano de sus respectivas dueñas.
“¿Qué fue eso?” – Preguntó Yaten anonadado.
“Eso se llama amor” – Pronunció Luna tomando la mano de Artemis, el lugar se había impregnado de paz.
“Yo también siento algo diferente” – Taiki se miró las manos, posteriormente los brazos. – “Siento como si mi sangre transportara algo nuevo, siento mas energía”
“Tienes razón… ¡Podría ser que Seiya se haya mejorado!” – Yaten tuvo esa fugaz idea al aprovechar aquella luz para aliviar a su hermano. Corrieron todos hasta llegar a su habitación, pero una vez que todos entraran al dormitorio lo único que vieron fue a un Seiya totalmente autista con la vista pegada en el cielo.
“Sigue igual” – Taiki volvió a sentirse mal.
“No te preocupes Taiki, lo salvaremos, ahora tengo mas confianza que nunca” – Amy lo abrazó y Taiki sintió como la confianza en si mismo se elevaba considerablemente.
“Yo también”
Un poco mas alejados Luna y Artemis volvían a tomar forma felina.
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Nueva residencia Tsukino
Serena después de tener una reavivante cena con sus padres se fue a su nueva habitación. Aunque le faltaban cosas estaba muy feliz por estar de nuevo en su ambiente y poder hacer cosas con seguridad y mas libertad. No terminaba de regocijarse cuando tocaron la puerta de su habitaron.
“Hola Sammy”
“Hermana, yo… yo quería hablar contigo”
“¿Querías?”
“Quiero” – Se apresuró a aclarar el jovencito. – “… lo que sucede es que… bueno mis padres no me mencionaron mucho lo que tenias, solo me dijeron que nos necesitabas y por eso no dudé en venir, en el avión me dijeron que estas embarazada y sinceramente no lo pude creer… no hasta que lo comprobé con mis propios ojos” – Los ojos de su hermano estaban muy tristes, Serena se sintió mal por eso ¿habría cambiado drásticamente la imagen que tiene de ella?
“Sammy siéntate conmigo” – Lo invitó la rubia. Así lo hizo.
“¿Tu quisiste…?” – Viendo que su hermano no encontraba las palabras adecuadas ella contestó.
“No, no quise quedar embarazada… verás, esto es mas o menos complicado para resumírtelo pero toma por ejemplo a papá y mamá. Ellos se quieren mucho y me tuvieron a mi… luego se quisieron mucho mas y te tuvieron a ti” – Sammy arqueó una ceja pensando: ¿Qué tiene que ver eso con mi pregunta? – “… Conmigo pasó lo mismo, yo amé mucho y por eso voy a tener un bebé”
“Y si tu amaste mucho ¿Por qué estas sola? Darien no está contigo, él esta en Tokio yo lo vi”
Serena se sintió entre la espada y la pared. Se complicó para encontrar las palabras adecuadas.
“Cuando solo una persona ama eso suele suceder, por mi parte yo amé mucho pero no fue lo mismo en su caso es por eso que tomamos esa decisión”
“Serena tengo trece años no creas que no sé nada de sexualidad, lo que yo quiero saber es porque estas sola y él esta en Tokio haciendo su vida y ni siquiera se ha preocupado por ti y por su guagua”
“Bueno si eres tan grande… me engañó con otra mujer y no sabe que estoy embarazada” – Serena se la largó rápidamente aunque después de eso se arrepintió.
“¿Qué?” – Sammy quedó en shock.
“Eso” – Serena captó que su hermano iba a decirle algo y sabia perfectamente que es. – “No Sammy, si se lo digo no cambia las cosas, él hizo su vida y yo estoy haciendo mi vida acá… no es bueno amarrar a la gente”
“¿Y como sabes? Tal vez si se lo contaras podrías recuperarlo”
“¡No quiero recuperarlo!... lo siento… pero cuando seas mas grande o te enamores comprenderás que es muy difícil perdonar una traición” – Ella bajó la vista para que Sammy no se diera cuenta de lo húmedo de sus ojos.
“Yo entiendo tu punto de vista hermana, pero quiero que entiendas que a papá no le gustaría que mamá le ocultara que esta embarazada solo para no amarrarlo… un esposo es una cosa, un papá es otra” – Sammy se levantó y se fue de la pieza antes que Serena pudiera responderte pero de todas maneras ¿Qué le respondería?
Quiso llorar pero se aguantó. Tocaron por segunda vez la puerta de su habitación.
“Papá ¿Qué sucede?” – El hombre antes de entrar por completo se rascó la cabeza y se quitó los lentes.
“Bueno, pasaba por aquí y no pude evitar escuchar la conversación con Sammy y créeme que estoy orgulloso de que le hayas explicado todo”
“Si, yo también” – Aunque no del todo.
“Debo reconocer que él pequeño te dejó pensativa con lo ultimo y… bueno yo también te diría eso mismo pero no saco nada ya que cuando se trata de una traición es muy difícil perdonar” – Pronunció palabras muy parecidas a las que anteriormente ella había usado con Sammy. ¿Estaba intentando usar psicología en ella?
“Papá ¿tu crees que se lo deba contar solo para que sepa?”
“Como sabes que talvez no quiere volver contigo pero tal vez si quiere ser padre” – Aunque no le respondió del todo la pregunta supo a que se refería con esas palabras.
“Lo voy a pensar” – No estaba muy convencida. De todos modos sus padres aun no sabían toda la verdad del caso Chiba.
“Sabes que tienes mi apoyo” – Se levanto y le dio un beso en la frente a su hija. Miró su vientre pero no se atrevió a nada mas. Luego se fue serrando la puerta.
Por tercera vez tocaron su puerta solo que para entonces la rubia ya estaba acostada y antes que se asomaran Serena contestó.
“Pasa mamá”
La mujer de cabellera azulada entró muy callada con una bata de dormir.
“Hola mi amor, ¿te sientes bien?”
“Si mamá ¿Qué pasa?” – Preguntó inmediatamente al ver el rostro angustiado de la mujer.
“Vine porque… necesito que hablemos, es por eso que esperé a que tu padre y tu hermano se durmieran, es importante”
El corazón de la rubia comenzó a aumentar de velocidad al palpitar.
“Te escucho” – Aunque no estaba segura si en verdad quería escuchar o era mas por curiosidad.
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“Es sorprendente” – Amy jugueteaba con su nuevo broche de transformación.
“Si, de seguro se trata de una nueva transformación con nuevos poderes o algo” – Añadió la pelinegra igual de emocionada.
“¿Se lo decimos a Serena?” – Las chicas quedaron mirando a Yaten sin saber bien a lo que se refería. – “Lo de nuestro viaje”
“Es obvio, pero tendremos que ser muy inteligentes en no despertar sospecha o que no se preocupe, la conozco tan bien que con tal de venir con nosotros y participar en la batalla es capaz de cualquier cosa” – Respondió Rai.
“Si. Aun no se da cuenta que sus acciones perjudican directamente a su bebé, siempre está acostumbrada a sacrificar su vida por los demás y este es un nuevo reto para ella” – Añadió Amy recordando algunos sucesos importantes en sus batallas.
“Yo sé como” – Saltó Yaten con una sonrisa radiantemente peligrosa.
“Ehhh ¿Qué?”
“Dejémosla cuidando a Seiya y así se sentirá responsable y lo cuidará mientras nosotros atendemos nuestros asuntos”
“Suena interesante, Serena se emocionará al saber que podrá estar con Seiya todo el tiempo” – Razonó la peliazul.
“Pero ¿Y sus padres?” – Rai tocó un punto importante.
“Cierto…”
“Los convencemos” – Propuso Luna, conociendo a los padres de su amiga sabe muy bien que son muy flexibles en situaciones de salud.
“¡Claro! Les decimos que Seiya está enfermo y necesita cuidados especiales y su mejor amiga es Serena y nosotros tenemos que ir de viaje y por eso… bueno si, es perfecto” – Opinó finalmente la pelinegra.
“Solo espero que Seiya no empeore durante nuestra estadía en Tokio” – Dijo Taiki pensativo.
“No seamos pesimistas” – Saltó Rai.
“Bien entonces… ¿Cuándo partimos?”
“Pasado mañana” – Sentenció Rai.
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Residencia Tsukino
“Tal vez te suene extraño pero… sé toda tu vida”
Serena se asustó por esas palabras pero supo aparentar inocencia.
“Por supuesto que sabes toda mi vida, eres mi madre” – La Sra Ikuko conocía a su hija tan bien…
“Lo sé todo mucho antes de que tu misma lo supieras… eres la luz de la esperanza para el universo hija…”
Serena tuvo la extraña sensación que no le iba a gustar escuchar lo que venia, le daba miedo.
“Mamá… no sigas”
“Es necesario. Desde que cumpliste los catorce años he estado temerosa… y cuando llegó Luna a la casa fue que comprendí que ya no podía hacer nada para evitarlo, tu destino era sacrificarte constantemente para mantener la paz de este planeta… vi tu rostro cansado y con mucho esfuerzo me contuve de preguntarte y solo me dediqué a consolarte y aparentar no saber nada” – Suspiró, a estas alturas los ojos de la mujer estaban repletos de lagrimas. – “Intenté criarlos a ambos, Sammy y tu por igual, pero nunca pude ocultar el miedo a perderte en cualquier momento… yo te tuve nueve meses en mi vientre sabiendo que no eras legítimamente mía y no me importó, te amé mas y amé mas a la vida que me recompensó con lo que yo mas quería… tener un hijo” – Las lagrimas contenidas por la Sra Tsukino se derramaron y cayeron sobre las manos de Serena, esta sintió toda la amargura de su madre. – “Serena… te confieso que yo no podía tener hijos, nunca se lo dije a Kenji y no pretendía hacerlo, él estaba tan ilusionado con tener una familia…” – Serena sollozó y apretó las manos de su madre. – “Yo era muy joven y profundamente enamorada de tu padre… poco tiempo después que nos casáramos me sorprendí al no poder quedar embarazada y fue que lo descubrí, el doctor me lo confirmó y quedé destrozada… Nunca se lo quise decir a tu padre pues temía que me dejara o que se decepcionara y se acabara el amor, no quería amarrarlo… pero tampoco perderlo”
“Mamá…” – Serena no sabia que decir, sinceramente no encontraba palabra alguna, tenia sentimientos encontrados.
“Escúchame… Una noche, la noche que lloré mas que en toda mi vida se me apareció una mujer en mis sueños extraordinariamente parecida a ti, de cabellera plateada y con una luz rodeándola, parecía un ángel” – Ikuko al recordarla una sonrisa se dibujó en sus labios. – “Compartió muchos recuerdos conmigo y me explicó que su hija había muerto injustamente victima del odio y la envidia. Esa mujer llamada Serenity me confesó sus deseos de ver a su hija crecer con una vida normal y fue cuando me propuso criarla y yo sin dudarlo acepté”
Serena volvió a sollozar intentando imaginar todo eso y a la vez recordando su propio pasado en el Milenio de Plata.
“Me explicó también que no se puede huir de los problemas, que ellos tarde o temprano nos encuentran. Es por eso que me previno advirtiéndome que algún día cuando comiences a desarrollarte como mujer el pasado volvería a buscarte y mi deber hasta entonces era llenarte de amor y enseñarte el significado de la justicia, enseñarte lo importante que es pedir perdón y perdonar… pero, sinceramente ella no tenia porque pedírmelo, ya que iba a enseñártelo de todas maneras” – Ikuko acaricio la barbilla de su hija, Serena no reaccionó, aun tenia mucha confusión.
“Tienes razón, no soy tu verdadera hija”
“¡No! Tu si eres mi hija, tal vez no lo entiendes de esa manera pero yo pienso que padres son los que crían a los hijos no solo los que los engendran” – Ikuko la miró con mucho cariño y con mucho cuidado acercó su mano al vientre de Serena. – “Cuando tengas a tu bebé en los brazos entenderás lo que digo”
Serena negó con la cabeza, finalmente comprendió que en la vida las cosas siempre suceden por algo. Ella sabia desde hace algunos años que era la princesa de la Luna pero no sabia que no había sido engendrada por sus padres, eso la tomó por sorpresa y si antes se sentía con gratitud hacia ellos ahora sentía mucho mas ya que su madre aun sabiendo que no era su hija legitima le entregó todo el amor que una madre puede entregar. Aunque tampoco pudo evitar sentirse traicionada por habérselo ocultado durante tantos años ¿A caso nunca terminaría de enterarse de cosas?
“Mamá… yo ya sabia que no eran mis primeros padres y nunca se los quise decir para que no se alejaran de mi y no me rechazaran… ¿Mi padre no lo sabe?”
“No” – Negó la Sra Ikuko. – “Me siento muy mal por ocultárselo pero yo sé que tu padre no reaccionaria como lo hiciste tu. El orgullo herido de los hombres los hace tener decisiones muy drásticas y que muchas veces no es lo que siente su corazón”
“¿Sammy? ¿Cómo tuvieron a Sammy?”
“Bueno, digamos que eso fue una recompensa y a la vez una prueba” – Serena arqueó una ceja – “Veras, cuando tenias cuatro años yo quedé embarazada nuevamente y no podía entender como había sucedido y después de tener a Samuel comprendí que esta era una prueba para mi. Comparar un hijo legítimo con un hijo no legítimo. No te lo debería decir pero yo sentía un cariño diferente por ti al que siento por Sammy. A ti te debo el ser madre por primera vez, el permitirme experimentar contigo, la preocupación de no dejarte ir muy lejos, la felicidad de escucharte decir tus primeras palabras… todo. Sammy es lo mismo pero la diferencia es que en él veo a tu padre y puedo comparar actitudes que son de ambos, en él veo rasgos y actitudes que son de nuestras familias.”
“Entiendo” – Aunque aun seguía sintiéndose mal.
“Supongamos que te pasara una situación parecida a ti. Tienes a tu bebé y encuentras a otro hombre que resulta ser el hombre ideal, te quiere y tu también y deciden tener un hijo en común ¿Cuál es la diferencia entre este bebé y el que vas a tener? ¿A cual deberías querer mas?”
Serena quedó pensativa comparando tener a su hija y después casándose con Seiya y teniendo otro hijo. ¿Qué es lo que haría? Los trataría a ambos por igual pero al ver a Rini tendría un sentimiento especial al recordar todo lo que ha tenido que pasar por ella y mas aun por ser fruto de su primer amor. Pero eso no querrá decir que tuviera que quererla más que a su siguiente hijo o hija pero de que habría algo especial lo habría.
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Ese amanecer la Sra Tsukino despertó junto a su hija. Estaba tan acostumbrada a despertarse temprano que no podía evitar abrir los ojos a esa hora, solo que por lo menos el resto de la semana estaría descansando mientras a su padre le hacían el traslado. La próxima semana lo llamarían para la confirmación.
Ikuko miró a Serena con sumo cuidado para no despertarla, aunque normalmente no lo haría. Su cabello había crecido unos centímetros mas desde la ultima vez que se vieron, su rostro estaba mas gordito señal de que se estaba alimentando bien. Sus brazos también se habían enanchado y su vientre ahora sobresalía de las sabanas.
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“Ya sabemos que es precipitado y que tus padres han llegado recién pero es necesario”
“A demás hemos pospuesto demasiado tiempo este viaje y si no lo realizamos pronto nos quedaremos sin dinero para sobrevivir” – Yaten apoyó las palabras de Rai.
“¿Y Seiya? No me digan que piensan ir con él porque si es así no se los perdono”
“Bueno, esa es la parte en la que entras tu…” – Dijo tímidamente Amy.
“Veras, nosotros necesitamos a alguien que cuide a Seiya y como tu estas con tu familia te lo queremos encargar a ti ¿Qué dices?”
“Aun estoy procesando…” – Serena simuló meditar haciendo un ruido parecido al zumbar de las abejas - “… ¿TODOS necesitan llegar a Tokio? Sinceramente es difícil de creer”
“No es tan difícil de creer, ya te dije que nosotros necesitamos dinero” – Intentó una vez mas Taiki.
“Y yo hace tiempo que no me comunico con mi madre”
“Y Nicholas me ha estado cubriendo durante mucho tiempo”
“Velo de esta manera, aprovecharemos el viaje, haremos todas nuestras diligencias y si nos va bien estaremos aquí en unos cinco días ¿Qué dices?” – Yaten le mostró su mejor sonrisa para convencerla.
“Comprendo que necesiten viajar ya que han dejado familia… y dinero” – Comenzó mirando incrédula a los hermanos Kou, Seiya estaba mirando un mosquito que bailaba alrededor del salón. Serena suspiró derrotada – “Esta bien, vayan, al fin y al cabo no me tienen que dar explicaciones de ese tipo, pero no quiero que piensen que soy estupida y que no me doy cuenta que lo que me dicen no es todo lo que hay… ¿verdad?”
“Serena no pienses eso de nosotros…” – Volvió a hablar Yaten.
“Saben muy bien que aceptaría quedarme con Seiya inmediatamente y conversaré con mis padres para tener su consentimiento” “están tan metidos en sus ideas que mejor no les menciono la conversación con mi mamá” “¿Por qué Luna y Artemis no vienen con ustedes?”
“Fueron a ver a la familia de Felicia a…” – Todos miraron a Amy por hablar de mas.
“¿… A que?”
“Bueno, como nosotros no vamos a estar necesitarás estar vigilada por sea caso ocurre algo en nuestra ausencia” – Todos suspiraron al ver que Serena tomó la situación bastante bien.
Por su parte serena una vez mas comprobaba que sus corazonadas eran ciertas.
“Oh entiendo”
“Hay otra cosa que tienes que saber” – Interrumpió Rai.
“¿Si?”
“Luna y Artemis también Irán con nosotros”
“Como se nota que son excusas para que no me preocupe, solo espero que les vaya bien porque sé que no me harán caso si les pido que se queden… aunque tengo un mal presentimiento de todo esto”
“¿No dices nada?” – Preguntó nuevamente Rai.
“Ah, ehh voy a conversar de esto con mamá ¿Cuándo se van?”
“Mañana por la noche”
“Oh, bien si no les molesta voy a conversarlo con mamá si quieren va a dar una vuelta por ahí y cuando regresen les doy una respuesta”
“Si crees que es lo mejor” – Taiki comprendió que era mejor dejarla sola y fue el primero en levantarse.
Todos se levantaron y se llevaron a Seiya, como siempre este no movió ni un músculo de la cara.
Serena sintió todo el pesar de la conversación ¿detenerlos? Seria imposible a demás ella haría lo mismo en sus lugares. Lo único que la incomodaba era no saber lo que estaba sucediendo y lo peor de todo era no contar con Luna para que le aclarara las dudas.
El resto del día sintió que era una barca movida por la marea o una pluma llevada por el viento, estuvo ausente de todas las conversaciones y no quiso comer mucho, solo lo hacia para que la bebé estuviera sana.
Su mamá la vio demasiado afectada, ida, muchas veces en el día le tomó la temperatura o le propuso ir al hospital pero Serena simplemente se negó. La Sra Ikuko se resignó a proponerle descanso, solución que la rubia aceptó pero solo para que la dejaran en paz.
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El día decisivo llegó. Los chicos le pidieron a Serena que no se molestara en despedirlos en el aeropuerto, solo una corta despedida en su casa seria lo mejor.
“¿será bueno que lleven a los gatos? Si quieren los pueden dejar también con nosotros, en verdad no nos molesta”
“¿Los gatos?”
“No te preocupes por los gatos mamá, una amiga los va a cuidar, a demás este ultimo tiempo tengo un poco de rechazo a ellos” – La voz de Serena era decaída pero a la vez decidida. Cuando le acercaron a Seiya intentó tomarlo de la mano pero este la rechazó, se sintió aun peor. La Sra Ikuko también intentó tomar la mano del joven pero esta vez no la rechazó. Serena se sintió mucho peor (si es que se puede)
“Te traeremos un recuerdo Serena para que estés mejor ¿verdad chicos?” – Todos asintieron a las palabras de la pelinegra.
Todos sus amigos sintieron la tristeza de Serena pero no iban a retractarse y menos decir la verdad a estas alturas pues no querían llevar en la conciencia una Serena en shock, preferían verla triste y traerle buenas noticias desde Tokio.
“Prométanme que volverán a salvo y todos” – Fueron las ultimas palabras de la princesa, ni un adiós ni hasta pronto.
Aunque esa era una promesa que no sabrían si podrían cumplir intentaron simular que no sabían de que hablaba, aunque muy por dentro pensaron que Serena sabia mucho mas de lo que aparentaba, tal vez… un mal termino para este viaje.
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“¿Josh?” – A pesar que Lilandra aun seguía enojada por la actitud pasiva de Josh no pudo evitar entrar al verlo conversar con alguien… muy respetuosamente.
Lilandra se arrepintió de haberlo llamado al momento en que lo hizo… podría sorprenderlo y así saber de que se trata todo ese misterio… pero gracias al destino este no la escuchó y solamente siguió hablando con alguien.
Entró cautelosamente guiada por la voz conocida de él y la voz áspera del sujeto con quien interactuaba. Al abrir una última cortina encontró a Josh de espaldas y frente a él… nada.
“¿Josh?”
El aludido saltó al escuchar su nombre e inmediatamente volteó escondiendo algo tras su espalda. Lilandra lo único que pudo percibir del objeto fue un ligero brillo.
“¿Acaso no te enseñaron a llamar antes de entrar?” – El joven hablaba nerviosamente mientras se reponía del susto.
“Si llamé” – Respondió la mujer sin apartar la vista del lugar donde alcanzó a ver el objeto. – “¿se puede saber con quien hablabas?”
“No, no se puede saber”
“Estas haciendo cosas sin nuestro consentimiento Josh, no creo que…” – Al ver el destello de advertencia por parte del joven se retractó de lo que iba a decir. Actuó calmadamente, sabia que era mucho mas inteligente que él. – “Se me olvidó que aun sigo enojada contigo, solo te vengo a decir que nuevamente te quedaste sin comer”
“Bien, ya me lo dijiste, ahora vete”
Sin decir nada más ella se fue.
“…Cree que eres estupido… se ha dado cuenta de muchas cosas” – La voz áspera volvió a surgir de algún lugar.
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El vuelo partió y en el avión nadie dijo nada o por lo menos nadie mencionó el tema de Serena, lo único que sabían era que el rostro de ella no se les olvidaría fácilmente, especialmente esa promesa que no sabían si podrían cumplir.
Luna y Artemis aceptaron ir en el compartimiento para animales para ahorrar dinero además ellos no tenían pasaporte.
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“Seiya… mañana iremos a pasear ¿Qué te parece esa idea?”
El no habló, solo la ignoró ¿Cuánto tiempo pasaría para que él volviera a ser como antes?
“Le pedí a mamá que dejara que durmieras en mi habitación para así poder cuidarte, aunque al principio papá se molestó luego comprendió que en tu estado no puedes dormir con Sammy… espero que te mejores Seiya, así podré darte una noticia muy importante que de seguro querrás oír”
Seiya tiritó un poco y estiró los pies. Serena captó que el no quería escucharla.
“Bien, si es lo que quieres” – Se acercó a él y depositó un beso en su frente – “Hasta mañana” – Apagó la luz de la lámpara.
Serena durmió a su lado aunque lo suficientemente alejada para no provocar una reacción en él. No se dio cuenta cuando se durmió, de lo único que se percató fue que a la mañana siguiente Seiya tenía un camino seco a cada lado de sus ojos que se perdía entre su cabello y orejas.
Lagrimas.
Continuará...
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