(Capitulo 2)
MAS DATOS
“Serena hija ¿Cómo estarás?... hace mucho tiempo que no sabemos de ti” – La señora Ikuko camina hacia la habitación desocupada de su hija mayor y luego se dirige a la ventana para ver el cielo celeste. – “A veces me arrepiento de haberte dejado ir”
.::Flash Back::.
“Mamá ya no aguanto más” – Reconoció con el rostro y ojos empapados en lagrimas. Su cuerpo tiritaba, Ikuko solo atinó a abrazarla.
“Hija cálmate por favor” – Ella como madre debía mostrar fortaleza, siempre se había criado de esa manera y la única vez que había visto a su propia madre llorar fue por la muerte de su padre y abuelo de Serena antes que se casara. Sin embargo esta vez no pudo contenerse, el sentimiento era mas grande y lentamente rodaban por su mejilla gruesas lagrimas de sal y se vio forzada a cubrirse contra el cabello de la muchacha.
“Me quiero ir… ¡¡me quiero ir lejos de Tokio, lejos de Japón!!” – Decía entre sollozos y con la voz entrecortada.
“No te apresures, piénsalo bien, estas alterada… no hagas cosas de las que después te puedas arrepentir”
“Estoy segura mamá, no puedo vivir así, no con todos cerca, no con el recuerdo aun vivo dentro de mi alma, necesito olvidar. ¡¡Estoy desesperada!!”
“Te entiendo mi vida, te entiendo… solo te pido que lo pienses bien estos días a ver si lo reconsideras. Si no, yo convenceré a tu padre” – Sentenció Ikuko aun sin poder creer que estuviese de acuerdo en esconder a su princesita, pero algo en su interior le decía que esta vez era lo correcto.
“Esta bien mamá, solo te digo que no creo que me arrepienta” – Se calmó un poco. Siguió otro rato de silencio el cual solo era interrumpido por los maullidos desafinados del felino oscuro que estaba sobre la almohada.
Al ver que su hija se había calmado, la señora Ikuko salio de la habitación rumbo a la cocina dispuesta a preparar la cena, mas cerrando la puerta tras ella se escucho un nuevo llanto solo que mas silencioso. No pudo resistirlo y tuvo que alejarse para evitar volver a llorar.
.::Flash Back End::.
“Creo que jamás debí dejarte ir, esa no era la solución, pero si tu te encuentras bien entonces yo estoy tranquila. A demás tienes el apoyo de tu familia. Te amamos”
x----------------------------------------------xxxxxxxxxx----------------------------------------------x
Templo Hikawa
Serena cuanto te extraño, nunca pude decirte cuanto te aprecio, sueño contigo desde el día de la catástrofe, quiero verte, pero tu estas muy lejos. Ohh Serena si tan solo hubiera alcanzado a decirte que estoy contigo y que eres mi mejor amiga. Pero no alcancé y ahora es demasiado tarde
.::Flash Back::.
“No contesta, ¡Serena contesta! Serena quiero decirte… quiero decirte que yo no te he traicionado” – cuelga resignada – “¡Ya sé! Llamaré a su casa” – Marca el numero y le contestan. – “¿Hola? Señora Ikuko, ¿se encuentra Serena?”
“¿Quien habla?”
“Soy Rai Hino, amiga de Serena no me--”
“¿Te haces llamar amiga de mi hija? Pues yo no lo creo después de todo lo que ustedes le hicieron”
“Solo quiero hablar con Serena”
“Mejor no pierdas el tiempo Serena ya no esta aquí, se marcho muy lejos. No quiero que vuelvas a llamar y dile a tus amigos lo mismo”
“¡Que! ¿Donde? Por favor dígame señora”
“Donde nadie la traicionará” – Cuelga.
“¿Hola? ¡¡¡Hola!!!”
.::Flash Back End::.
Desde entonces te he estado buscando, sucedieron muchas cosas desde que te fuiste: Amy se fue al extranjero pues ella, al igual que yo, no nos sometimos, sólo que ella al no encontrarte se fue resignada. Las demás siguieron a esa farsante, y es que nadie me quita de la cabeza que sea la elegida y se que mi sexto sentido nunca me falla. En este momento estoy sola tratando por todos los medios de buscarte, ya ha pasado mucho tiempo pero aun seguiré buscándote y juro que no me resignaré…
x----------------------------------------------xxxxxxxxxx----------------------------------------------x
“¿Como te sientes hoy Serena?” – La recién nombrada había entrado en la cocina donde se encontraba Lana.
“Muy bien Señora Lana” - Contesto muy inocentemente la joven.
“Me alegro mucho” – Sonrió enigmáticamente - ”En un tiempo mas tendrás que controlarte en una clínica”. - Decía con toda calma mientras lavaba unos trastos.
“¿Por que me lo dice?” – Preguntó algo dudosa y asombrada a la vez.
“No tienes que fingir, sé que estas embarazada” - Serena abrió los ojos a mas no poder, la revelación la había dejado helada.
“¿Desde cuando…? pero ¿como? Yo…” - Millones de preguntas y situaciones pasaban por su cabeza.
“Es una facultad que poseo desde muy pequeña, lo sé desde el día que te vi, por eso te cuido como si fueras mi hija” - Serena aun estaba sorprendida por lo ocurrido, pero aun así, si ya lo sabía, era para mejor. Solo le quedó una cosa por decir.
“No se como agradecerle todo lo que ha hecho por mi” - Juntó sus manos y se inclinó en señal de agradecimiento.
“No tienes por qué agradecer, eres como mi hija, a demás lo hago con placer”
En ese momento un remolino completamente despeinado se asoma a la cocina donde estaban ambas.
En ese instante Felicia entra abruptamente con el uniforme escolar
“¡Ya llegue! ¿Nos vamos Sere? Dijiste que querías ir al lago”
“¡Cierto! Vamos” – Recordó y de un salto alcanzó a Felicia quien esta vez llevaba el cabello suelto cuan largo le llegaba (hasta las rodillas)
“Diviértanse y vayan con cuidado… Felicia, estaría bien que le enseñaras El Circulo” - Al escuchar esas palabras la aludida tuvo una reacción inesperada, titubeó, no dijo nada y siguió caminando rumbo a la salida, por su parte Serena sólo miró a Lana parpadeando un par de veces sin entender y siguió a Felicia puesto que no tenía idea de qué es lo que estaban hablando.
“¡¡¡QUE!!! ¿Por qué me miras tanto?” – Estalló Felicia a los pocos minutos del paseo.
“¿Que es El Circulo?” – Preguntó la rubia muy curiosa.
“Nada solo una comunidad de jóvenes estudiantes” - Dijo la joven titubeante.
“Ohh…” – Obviamente Serena captó una necesidad de no hablar mas del tema por lo que se concentró en seguir disfrutando del paseo.
x----------------------------------------------xxxxxxxxxx----------------------------------------------x
Pasó la tarde y cuando Serena y Felicia regresaron a casa se escucharon desde dentro muchos gritos, Felicia automáticamente adquirió un semblante distinto, algo nerviosa.
“¿Que esta pasando?” - Preguntó Serena quien no estaba acostumbrada a oír esa clase de discusiones en esa casa.
“Supongo que es una pelea entre mis hermanas” – Dijo abriendo la puerta con total serenidad, algo que hizo a la rubia sospechar aun mas.
Pero de pronto se vieron volar varios objetos en dirección al living. Los gritos siguieron.
“¡¡Que significa esto!!” – Gritó espantada. Al parecer había visto unos objetos no volar, sino LEVITAR hacia la sala principal… estaba alucinando ¿cierto?
“¡Nada!” – Se apresuró a responder Felicia y seguido de ello la tomó del brazo y la condujo a la habitación más cercana: la propia.
Serena por su parte no comprendía lo que estaba pasando, y esta era la primera vez que entraba al dormitorio de Felicia.
“¿Que sucedió…? guaaa!! ¿Este es tu dormitorio?, nunca había visto algo así, es muy… esotérico, no sabía que te gustaran esas cosas. – Decía Serena observando detalladamente la habitación. El cuarto de la joven estaba lleno de adornos como atrapa sueños, amuletos, figuras astrales, inciensos. El cuarto en si estaba algo oscuro, mas bien esto parecía una tienda de esoterismo.
De pronto Serena tuvo la impresión de que se había saltado una parte de la historia, la parte en que los objetos volaban y mujeres adivinando y atrapa-sueños en las habitaciones… en realidad ella se estaba comenzando a hacer una idea de lo que estaba pasando: Eran parte de un circo.
“Jeje…jejee….” –
Fenicia apoyó su brazo en la pared mientras unas gotas le surcaban la cien, se notaba algo perturbada
“Lo siento, si no te he dejado entrar es sólo que esta habitación guarda algunos secretos” – Pronunció con esa normalidad que hacia dudar de que dijera completamente la verdad.
“No comprendo” – De pronto un baúl que estaba cerca de la cama comenzó a vibrar de manera insistente. – “¿E-so que es…?” – La rubia quien estaba muy cerca de aquel mueble no pudo evitar dar un salto y esconderse tras la otra. Esta vez estaba aun más aterrada.
“Bueno… a eso me refiero. Es… Hay por Dios!!” – No le respondió, solo se limitó a tomar la mano de Serena y salieron de la casa con rumbo desconocido. Por su parte la rubia entendía cada vez menos. – “Te ruego que no me preguntes nada hasta mañana” - Le imploró Felicia casi con lagrimas en los ojos.
Serena comprendió la situación desesperada en la que debía encontrarse su amiga y pese a la enorme curiosidad le cedió el tiempo pedido sólo y exclusivamente por sentirse identificada (no es que ella haya llegado y contado que en sus tiempos de gloria era Sailor Moon)
“Esta bien…”
x----------------------------------------------xxxxxxxxxx----------------------------------------------x
En un lugar conocido para las antiguas Guerreras. La mansión Tenou
“¡¡Viva nuestra neo-princesa!!” – Gritó Uranus con una copa de champagne alzada.
“¡¡VIVA!!!” - Todos gritaron al unísono.
“¿Para qué es tan importante reunirnos princesa?” – Preguntó la joven de cabellos agua a una mujer de encantadora presencia y manos delicadas…
“Para comunicarles algo muy importante para mí” – Tornó sus hermosos ojos color media noche para observarla.
“¿Es algo que yo no sepa querida?” - La abrazó aquel hombre de cabellos oscuros quien estaba siempre a su lado.
La mujer corrió un mechón de sus cabellos color plata de manera caprichosa acomodándolo tras la oreja.
“No, aun no lo sabes pero lo sabrás al igual que todos” – Le brinda una hermosa sonrisa y este inevitablemente le responde con un beso. Ambos se sonrojan.
“Díganos por favor princesa” - Esta vez se acerca una hermosa joven pelicastaña, de ojos verdes, con una copa de champagne entre las manos.
“Bueno… En primer lugar estoy muy feliz de estar con ustedes y de tomar el lugar que me corresponde como la verdadera futura neo-reina” - Alzó la voz para que todos los presentes escucharan sus palabras. – “Estoy muy orgullosa de ustedes, mis guerreras, por apoyarme en todo” – todas le agradecen con gestos y murmullos – “Quiero comunicarles algo que me llena de dicha y complementa mi felicidad. Aprovecho este instante en que están todos los seres que quiero…” - toma aire y luego sigue – “Tengo en mi vientre al futuro heredero de este planeta, estoy esperando un hijo de Endymion, el amor de mi vida” – Hubo una gran conmoción, un gran asombro por parte de todos, luego de esto la primera en hablar fue Haruka la cual provocó reacción colectiva.
“¡¡¡Viva la princesa y viva el futuro heredero!!!” – Todo se llenó de alegría, estallaron de felicidad, la euforia llenó toda la mansión Tenou. Aquella noticia era lo que todos habían esperado con ansias desde hace mucho tiempo.
“Soy el hombre mas feliz de la Tierra” – Emocionado beso a su prometida y le acaricio el vientre. La mujer se recargó en el pecho de su futuro esposo.
De pronto la mujer de ojos oscuros y cabello verde igualmente oscuro interrumpió el bello instante.
“Eso quiere decir que se acerca Tokio de Cristal” – Todos callaron esperando atentamente la respuesta. La joven por su parte miró a su futuro esposo.
“Por supuesto que vendrá Tokio de Cristal” – Anuncio el príncipe de la tierra con aires triunfales, Todos gritaron nuevamente de felicidad, su futuro estaba cerca y ya nada podría salir mal.
“Pero antes quiero casarme” - Se apresuró a añadir la neo-princesa.
“Claro mi reina nos casaremos lo antes posible” – Le dijo de forma muy tierna y a la vez coqueta. Ella sonrió ruborizada.
“Y también necesitará el Cristal de Plata” –
Hubo un silencio mortal, de pronto ni si quiera aparentaba que hace unos momentos atrás hubiese acontecido tanto jolgorio.
Entonces, del lado del príncipe de la tierra, salio la enigmática y mas pequeña de las Sailors.
“Para construir Tokio de Cristal es necesario que la princesa obtenga el Sagrado Cristal de Plata”
La neo-princesa ensombreció su mirada y su boca dibujo una sola línea.
“No se preocupe neo-princesa nosotras, sus fieles Sailors, nos encargaremos que el Cristal de Plata llegue a sus manos” – Añadió la pequeña Saturno.
“Sabemos que no quiere derramar sangre y menos causar mas daño, pero es necesario actuar lo antes posible, trataremos de no herir a nadie” – Finalizó Urano, un compromiso que nadie estaba seguro de poder cumplir debido al fatídico suceso.
En aquel lugar, Venus y Júpiter sonrieron con un dejo de melancolía, indecisión. Un destello que duró solo unos pocos segundos ya que el futuro era prometedor, una promesa que siempre habian aspirado a cumplir, por ellas, sus sacrificios y por el mundo.
Continuará...
![]()