(Capitulo 21)
VERDADES QUE DUELEN
Fighter decidió volver a la normalidad para recuperar energías.
Serena cayó al suelo. Seiya la ayudó a levantarse pero al parecer Serena no quería que la ayudaran.
“Serena no empieces por favor” – La regañó Mars
“Tenemos que avanzar, no debe darse por vencida justo ahora” – La animó Phobos
“No puedo… ya no puedo mas” – Posó su mano en el pecho. – “Siento dolor, mucho dolor en el corazón y eso no me permite caminar, siento que me muero”
“¿Habrá sentido lo que yo? Al parecer Sailor Neptune ha dejado se existir” – Fue el repentino sentimiento de vacío que tuvo Mercury hace unos instantes.
“Levántate por favor Serena, si no lo haces todo nuestro esfuerzo habrá sido en vano ¿No piensas en el futuro de este planeta?” – Le imploró Luna mientras aun llevaba a Yaten en sus brazos.
Como podía pensar en el planeta si todo lo referente a él le recordaba a Darien. Sentía como si el mismo corazón de este se rehusara a recibir su ayuda.
“Serena, tu no quieres esto para tu bebé” – Dijo Artemis.
Su bebé, eso era lo único que ahora le daba fuerzas para seguir… su bienestar dependía de ella.
Aceptó la ayuda de Seiya y avanzaron un poco más. Todos eran guiados por Mercury con la ayuda de su computadora. Según las indicaciones no faltaba mucho para llegar al lugar donde se encontraba la energía negativa.
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La reacción colectiva de todos los guerreros fue mirar hacia el lugar de donde provino esa poderosa energía. Un lapso que nadie sabe con certeza cuanto duró, pero que fue lo suficiente desbordarte para captar la atención de todos por igual.
Los más cercanos alcanzaron a divisar una espera de luz de tonalidades violáceas que se deslizaba lentamente hacia ellos encandilándolos como polillas con la luz de una lámpara. Así finalmente la mayoría fue hipnotizada por esa poderosa luminosidad.
El otro lado aparecieron George y Calizto que se escondieron para no llamar la atención. Tras ellos venían Lilandra y los otros con quienes segundos atrás estaban peleando.
“¡Que mierda esta sucediendo aquí!” – Gritó desesperada viendo como los de su bando avanzaban como zombis directamente hacia esa luz.
“¿Quieres saber lo que sucede?” – La encaró Calizto histérica.
“Eso fue lo que provocó tu querido líder hace mas de un año” – Le dijo George con cizaña.
“Este es el resultado de haber manipulado el poder de Felicia. Liberaron todo el poder que ella posee -que lamentablemente no es poco- y la obligaron a encerrarlo en su cuerpo” – Siguió Calizto recordando algunas escenas del pasado.
“No entiendo cómo ella es capaz de generar tanta energía” – Comentó asombrada la mujer. Ella así como sus compañeros analizaban las posibles consecuencias. Nada favorable hacia ellos.
“¿No lo entiendes Lilandra? Tu estabas ahí y viste como la sometieron a una ceremonia de liberación con poderes oscuros” – Le recordó George aun resentido con ella.
Lamentablemente ella recordaba ese suceso muy pero muy bien.
… Me duele… mi corazón va a estallar...
… Todo pasará tan rápido que después nos reiremos de esto…
… Josh detente, no podrá soportarlo… - Intentó ella hacerlo entrar en razón.
… ¡Calla!... Felicia debes concentrarte en tu poder, no percibas el dolor, siente tu poder corriendo en tu sangre ¿No estas feliz?...
“Josh dijo que era necesario para explotar su potencial” – Aunque sabía que las explicaciones estaban de mas porque las consecuencias de aquel error estaban a la vista.
“Y no sabes cuanta razón tenia, le destaparon los puntos energéticos obligándola a soportar un poder mas grande que la resistencia de su cuerpo y que posiblemente pueda generar consecuencias negativas”
“¡¿De que hablas?!” – Exclamó preocupada.
“Tu líder, tus amigos, el planeta, la princesa… es muy posible que su sed de venganza vuelva a florecer y quiera acabar con todo lo que le provoca sufrimiento”
“Incluyendo nosotros” – Añadió Calizto recordando que hace un tiempo atrás Felicia se acababa de enterar de los verdaderos planes del Circulo hacia la princesa de la Luna.
“No podemos permitirlo” – Dijo Lilandra mirando a sus compañeros. Estos asintieron sin dudar.
“¿Alguna idea?” – Preguntó sarcásticamente Geroge.
Para este momento de la bola de energía salía una mano energética que aprisionaba a dos guerreros y los exprimía. En ese momento todos parecieron despertar del trance, gritaron y se dispersaron corriendo a toda velocidad. Algunos osaron atacarla pero para sorpresa de ellos parecía que esa bola de energía absorbía los ataques y se hacia mas grande.
La bola tomó la forma de una especie de felino. No había rastros de Felicia aunque se presumía que estaba dentro del ser energético.
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La princesa y las Sailors estaban subiendo las escaleras para ir directamente a la habitación donde se suponía que estaría la mayor concentración de poder.
Algo llamó la atención de todos. Por el ventanal gigante de la mansión se veía una batalla de la cual lo único que sobresalía era un ser energético que no tenia apariencia definida ante ellos.
Serena antes de continuar logró distinguir algo que en vez de alegrarla la angustió.
“Felicia…” – Susurró para si misma.
“Vamos”
Siguieron avanzando hasta que llegaron a una puerta que estaba cerrada.
“Entremos” – Indicó Mars.
“Espera, tengo lecturas extrañas de este lugar” – La detuvo Mercury.
“¿Sabes de lo que se trata?”
“No, la verdad no, pero esto podría ser una trampa” – Indicó ella no muy segura de querer entrar. Definitivamente ya no quería cometer más errores.
Mars miró a todos y luego respiró hondamente.
“No lo sabremos si no entramos” – Se armó de valor y entró antes que todos.
Los últimos en entrar fueron Serena y Seiya. La puerta se cerró con brusquedad tras ellos y entonces supieron que esta habitación (Aparentemente normal) no era lo que aparentaba y lo comprobaron segundos después.
“Bienvenidos a mi Universo” – De entre las sombras apareció Katsue con un vestido negro y escotado. Tras ella estaba una silueta masculina.
“Este lugar… yo lo recuerdo” – Serena retrocedió en el tiempo hasta la guerra contra el Faraón 90 en el momento donde ella entró en un agujero que conectaba dos sistemas. Luego recordó lo que había visto. – “El sistema Tau”
“El sistema Tau” – Repitió Mercury recordando aquel lugar del universo repleto de estrellas negras.
“Eso quiere decir que… ¿El Faraón 90 ha vuelto?” – Mars no daba crédito a lo que escuchaba. Seiya omitió cualquier pregunta pero sabía que este era un ser de cuidado por las caras de todos.
“No, eso no, aquel sujeto ya tuvo una oportunidad y ahora me toca a mi, pero de seguro recordarán a mi maestro Guermatoid. Debieron asegurarse de deshacerse de él” – Sonrió con maldad.
“El pasado nunca dejará de repercutir en el presente” – Pronunció Artemis.
En ese momento Yaten despertó en los brazos de Luna. Por un momento se imaginó en los brazos de otra persona y eso le agradó, pero luego volvió a la realidad.
“¿Q-que sucede?” – Luna decidió acomodarlo junto a la princesa. No tardó en ponerse al corriente. – “No puedo creerlo… Mina” – Quiso llorar pero no pudo. Con sus poderes curativos ayudó a sus hermanos a recomponerse y Taiki no tardó en despertar lleno de energía.
“Gracias” - Susurró este.
Serena contempló como no muy lejos de ahí brillaban tenuemente las estrellas negras. Sintió miedo. Saturn y ella fueron las únicas capaces de detener el mal que se aproximaba. Pero ahora no estaba y ella no podía hacer nada en ese estado ¿Sería posible que ocurriera un milagro?
“Supongo que querrás enterarte de cómo ocurrió la traición de tus amigos, que aunque se hayan arrepentido a ultimo momento no deja de ser una traición” – Una sonrisa llena de maldad destelló en sus labios. – “Verás, a mi siempre me ha gustado convencer a la gente y créeme que soy muy persuasiva… encontré algo en la Sailor del Tiempo que me agradó mucho… dolor” – Dio unos pasos pausando el relato. – “Como comprenderás el dolor es algo muy difícil de llevar, sobretodo convivir con él de forma pasiva. Encontré en Sailor Plut a mi misma: ambas perdimos lo que queríamos sin derecho a reclamar solo por el hecho de tener que cumplir el deber. Plut perdió amor, familia y amigos por la culpa de tener que cumplir un deber que ella nunca buscó” – Esto lo dijo con rabia – “Solo por el hecho de tener la sangre Chronos ella debía pasar la eternidad custodiando una maldita puerta que jamás le traería alegrías y estaría condenada a vivir por muchos siglos mas mientras ve como las personas que estima mueren producto de la vejez ¿Eso es justo? Pues yo creo que no”
“Eso no puede ser cierto, nosotras jamás vimos tristeza en sus ojos y ella adoraba a la pequeña Dama” – Gritó Luna desafiante.
“Algo que arreglé sólo con mover mi dedito” – Movió su dedo meñique dando a entender que fue demasiado fácil. – “La encontré en la Puerta del Tiempo, sola, deprimida y le di la oportunidad de un nuevo futuro. Ella se negó rotundamente, pero las palabras dicen una cosa y el corazón otra. No me costó demasiado convencerla, y convenciéndola a ella tenía un amplio terreno ganado ¿Quién puede contradecir a la Sailor del Tiempo? Además que como ustedes ya saben las Outers me pertenecen por derecho ¿Se olvidan que yo también soy heredera de la corona Lunar? Pero nunca lo reconocieron” – Repentinamente su semblante cambió a uno de profundo odio. – “Prefirieron darme por muerta mientras yo vagaba en los confines del universo y crecía rodeada de gente que no estaba a mi altura” – Esas palabras las dijo con rencor y se notó en sus puños apretados. – “Has vivido pensando que el Milenio de Plata fue una época prospera y sobretodo justa. No hay peor ciego que el que no quiere ver, dicen. ¿Tu que opinas hermana gemela?”
“…”
“Pero eso ya no importa. Ahora tu y yo estamos exactamente iguales, solo que yo no tengo miedo” – Frente a ella apareció un cristal negro con destellos rojizos el cual brilló con tonos de los mismos colores. – “Les presento el Cristal de Taioron, perteneciente al sistema Tau. Es un pequeño obsequio que me dio mi maestro para combatirte” – Siempre mirando a Serena y con la seguridad reflejada en sus ojos.
“Cristal de Taioron” – Susurró Serena observando con curiosidad el objeto que estaba en las manos de su gemela.
“El Cristal de Taioron tiene un poder muy parecido al Cristal de Plata pero de polaridad negativa ¿Qué opinas? ¿No es una hermosura?” – Las Sailors se pusieron en guardia así como Luna y Artemis, rodeando a la princesa. Los hermanos Kou también se volvieron a transformar interponiéndose entre Katsue y las demás Sailors. – “Es una verdadera lastima que Sailor Saturn haya dejado de existir” – Continuó ignorando la presencia de las sailors -.”Ella si que podría haber representado un reto para mí por su poder de destrucción. Lamentablemente tampoco están Neptune y Uranus pues ellas tenían los talismanes que podrían revivir el poder de la guardiana de Saturno. Creo que ahora yo tengo la ventaja” – Rió a carcajadas.
Avanzó a paso lento hasta llegar donde Fighter. Esta la miró con odio. Aun no podía creer que alguien de apariencia similar a la de su bombón fuera una persona tan malvada.
“Sorprendente ¿No es así? Eso es lo que debes estar pensando…… No tardarás en acostumbrarte a la diferencia” – La besó consternando a todas. Fighter la empujó con fuerza y fue cuando la silueta que estaba tras ella se hizo visible y acudió en su ayuda antes de caer. Katsue se incorporó y le dio una bofetada que la hizo voltear.
“Niña mala, eso no se le hace a tu dueña” – A su lado estaba ni mas ni menos que Endymion. Pero esta vez se veía diferente y Serena creía recordar una vez en que se vio igual.
“¿Tan segura estas de poder poseerme? ¿A caso no sabes que la estrellas somos libres?” – Su mejilla estaba un poco rosada por el golpe pero eso no le importó.
“Tal vez sus estrellas, pero las mías me obedecen solo a mi” – Luego observó a Serena que se encontraba un poco mas atrás – “Me pregunto ¿Cómo se habrá sentido el príncipe Endymion todas las veces que lo indujeron?”
Entonces Serena recordó que la Reina Beryl así como Neherenia y la familia Black Moon una vez utilizaron el mismo maleficio para poseerlo. El brillo de sus ojos se había ido.
“Que lastima que tengas que utilizar a la gente de esa manera para realizar tus propósitos” – Serena se puso de pie y sintió como una nueva fuerza brotaba dentro de ella y le daba el valor para sobreponerse a la situación.
“¿Perdón?” – Dijo Katsue comparando a Serena con un insecto que se atrevía a dirigirle la palabra.
“Eres igual que todos los enemigos que hemos tenido, no son capaces de trasmitir sus sentimientos hacia sus aliados ¿Crees que controlándolos puedes lograr algo de corazón? ¿Realmente pretendes fundar un reino repleto de zombis? ¡me das pena!” – Gritó enojada.
“Mas pena me das tu que tienes que depender de tus amigos hasta el final y solo puedes atreverte a utilizar tus poderes cuando vez que ellos han muerto ¿Cuántas veces han tenido que dar la vida por ti para que tu recién espabiles?”
“No hables por nosotros” – La interrumpió Mars mortalmente. Phobos y Deimos asintieron decididas.
“Daremos la vida mil veces mas si es necesario” – La apoyó Mercury a lo que las Sailors Star asintieron también.
“¿Y me dices que no tienes zombis a tu servicio? Todas ellas son como Sailor Plut. Cumplen su deber pero no así sus deseos” – En ese momento de la penumbra aparece Sailor Plut. – “Tu deseo es morir en paz ¿No es cierto Sailor Plut?” – Ella asiente pero al mismo tiempo una lagrima rueda su mejilla, sus ojos estaban sin brillo.
“¡No lo hagas!” – Imploró Serena sintiéndose débil nuevamente.
“Lamentablemente… es demasiado tarde” – El Cristal negro vuelve a brillar y Plut recupera el brillo de sus ojos, pierde la transformación y cae de rodillas.
De igual manera Luna detiene a Serena en su intento por ir a ayudarla. Katsue materializa una daga negra en su otra mano y se la incrusta en la espalda de la peliverde haciéndola gritar de dolor. Setsuna cayó al suelo muerta, su cuerpo brilló y comenzó a desaparecer.
“¡Eres una víbora!” – Gritó esta vez con odio.
“Eso es. Ódiame, ódiame como yo te odio a ti y a toda tu familia ¿Quieres ver mas?” – Endymion se ubicó delante de ella y luego se hincó, Katsue levantó el puñal dispuesta a matarlo.
“No ¡Darien!– No podía evitarlo, cada vez sentía mas odio y ganas de matarla con sus propias manos. – “Si lo haces te juro que no tendré compasión contigo” – Pronunció mordazmente la princesa.
“Huy, que miedo” – Volvió a reír maliciosamente – “Si quieres que lo deje vivir me entregarás el Cristal de Plata”
Nuevamente estaba en la misma encrucijada que tantas veces la hicieron anteponer sus sentimientos ante la paz del mundo. Serena sintió nuevamente aquella fuerza emerger desde el interior de su ser.
Una onda de energía apartó a las sailors y le abrió paso a Serena mientras que sus guardianas protestaban y le imploraban que recapacitara.
“Serena no confíes en ella, es muy peligroso”
“¡Piensa en tu bebé!”
Pero ella no iba a escuchar a nadie más. Esta vez quería estar segura de hacer algo por si misma. Llegó frente a frente con Katsue e hizo un movimiento violento con la mano que asustó a la otra. El Cristal de Plata estaba en su mano pero aun no lo soltaba.
“No me rendiré” – Miró a Endymion, este estaba con la mirada perdida. – “Sé lo que pasó, Luna me lo contó hace algún tiempo y no es como tu lo describes ¿Crees que todos se confabularon para protegerme a mi y sacarte a ti del trono? ¿Piensas que se tenían que deshacer de ti para que los reinos externos nuevamente no pudieran intervenir? ¡Estas equivocada! Y la mejor prueba de ello es que no estas muerta como deberías haberlo estado” – Ante esas palabras Katsue no dijo nada, se notaba molesta. – “Así es, no eres la única que tiene información. La reina Serenity debió matarte pero sin embargo prefirió esconderte y criarte con gente decente que te ayudara a controlar tu tendencia a la destrucción”
“¿Destrucción? Ja prejuicios, tu y ella son iguales” – Las miradas de ambas por un instante eran igualmente desafiantes.
“Te equivocas, yo no tengo miedo y aprendí con todas estas guerras que mi vida es mas valiosa de lo que pensé y por ello es que mis amigos se empeñan en salvarla ¿Quieres trasformarte en algo que nuestra madre se esforzó para que no fueras?” – Serena guardó el Cristal de plata dentro de si misma. Nuevamente no tuvo respuesta pero la mirada desafiante de su gemela le indicaba que no le creía ni lo que rezaba. – “Crees que es demasiado bueno ser la cabeza del mayor Reino existente en esta galaxia pero lo que tú no sabes es el sufrimiento que debo pasar todos los días temiendo que gente como TU le arrebate la vida a las personas que yo amo” – Ante eso Serena derramó lagrimas. – “Si tuvieras personas a quien proteger pensarías como yo. Yo ahora tengo a un ser mas que proteger” – Posó su manos en su abultado vientre. – “Y tengo miedo a perderla a ella también”
“Miedo, eso es lo que te aleja de ser como yo” – Sonrió complacida intentando provocar a su gemela.
“Te equivocas, tu y yo somos iguales, las dos con la capacidad de amar, las dos con el don de dar vida” – Señaló esta vez el vientre de su gemela y esta bajó la mirada. – “Las dos tenemos sentimientos aunque trates de ocultarlo… he descubierto que hay un lazo que nos une a pesar de nuestras diferencias. Tu odio no es hacia mi, tu odio comienza cuando pierdes a tus seres queridos y tu corazón se vuelve rencoroso y frío”
“¡Mientes! Yo siempre he estado sola confinada a vagar eternamente ¿Que dices que lo hizo para hacerme un bien? ¡Estas equivocada! Todos por pensar en mi me han vuelto un ser despiadado. Si, lo reconozco, pero recuerda que todo es por culpa de tuya y de tu reino” – Dijo Resentida.
“Te repito que tu odio no es hacia mi y sé que darías todo por volver a ser feliz como lo eras antes… antes de que cierta persona acabara con tu familia, porque aunque no haya sido tu familia de sangre tu los considerabas como tus iguales” – Esta vez Katsue la miró sin entender en un principio.
“Tu lo sabes…” – Se lanzó hacia ella apretándole el cuello – “¡Tu fuiste! Tu te encargaste de arruinarme la vida ¿No es verdad?” – Todos fueron al rescate pero Endymion se interpuso entre ellos.
“Tu odio… no es hacia mi” – Volvió a repetir mientras luchaba por zafarse del agarre de Katsue – “El verdadero responsable de tu infelicidad es él” – Con su índice reveló al ser que se escondía tras el espejo. – “Tu maestro”
“Mientes”
“No, tu lo sabes, lo sabes mejor que yo”
En ese momento Katsue pareció retroceder en el tiempo y recordar una escena particular en la que ella siendo pequeña presenciaba como el lugar que llamó hogar durante tanto tiempo estaba siendo destrozado por las llamas y veía a sus seres queridos sin vida. Fue entonces que tuvo la visión de un ser extraño que la invitaba a vengar su destino cruel.
… así como ellos cambiaron tu destino, tu cambiarás el destino de ellos… esa será tu venganza…
“¡Mientes!” – Siguió apretándola con mas fuerza. El cuello de Serena comenzó a crujir mientras que sus guerreros intentaban pasar la barrera que Endymion significaba.
“Está usando el Cristal Dorado, no podremos con él” – Notificó Mercury.
“¡Mientes!” – Miró a su maestro. El reflejo en el espejo ya no se veía y eso la preocupó. – “¡MIENTES!” – Mientras imploraba que el ser del espejo dijera algo ¡Cualquier cosa!
Serena utilizó todas sus fuerzas logrando alejar las manos de Katsue de su cuello. Ambas cayeron al suelo, Serena por la fatiga y Katsue de impotencia.
“Eres muy mala, no te perdonaré el daño que me has hecho”
“Si te hice daño fue sin querer, yo nunca supe de tu existencia… en cambio tu me hiciste el peor daño que se le puede hacer a una persona, si tan solo te hubieras acercado a mi yo te hubiera recibido con los brazos abiertos y probablemente tendría el mismo resentimiento hacia el Reino de la Luna. Pero las cosas suceden por algo, todo sucede por algo” – Serena se levantó. – “Pese a la traición de mis compañeros y del amor de mi vida, fui capaz de escoger la buena vida y pensar en lo mejor para mi. Tu puedes hacer lo mismo y te perdonaré” – Le ofreció la mano.
Por primera vez Serena se comportaba como la soberana del Reino de la Luna. Ese sentimiento de paz infinita rodeó a los guerreros que presenciaban el acto de amor mas grande que se puede hacer.
“Mentira” – Musitó ella con el rostro oculto entre su flequillo. – “Toda mi vida ha sido una manipulación de terceras personas…”
“Eso ahora lo puedes remediar… eso corre por mi cuenta”
Katsue levantó la mirada y por primera vez se pudo distinguir en sus ojos sinceridad.
“Tienes razón… existe un lazo que nos une a pesar de nuestras diferencias… un lazo que me dice que estas siendo sincera, siempre fuiste sincera, ojala yo fuera la mitad de persona que eres tu. Tienes razón además en decir que tengo la tendencia a la destrucción… ¿Vez lo que he provocado? No puedo tener amigos porque los traicionaré irremediablemente ¿Qué haré de mi?” – Serena sonrió calidamente sorprendiendo aun más a Katsue.
“No eres la primera ni la única que ha querido hacer lo mismo” – Recordó a Galaxia y cuando perdió a sus amigos. Ella estaba siendo manipulada por el Caos y este era un caso similar… solo que el destino suele ser tan cruel.
Katsue se decidió a tomar la mano de Serena y en el momento que sus sentimientos fueron sinceros ocurrió un cambio en ellas.
Endymion se detuvo y recuperó el brillo en sus ojos. Los demás observaron la escena felices de que su princesa una vez mas haya podido doblegar el corazón del enemigo haciéndolo recapacitar.
Ambas, la una frente a la otra destellaban una luz poderosa y ante todos se convirtieron a sus verdaderas formas celestiales.
“Lo logró” – Susurró Luna con lagrimas de felicidad.
“Hay una forma para que puedas revivir a tus amigos pero es algo arriesgado…” – Añadió con un dejo de tristeza. – “Deberás ir a Couldron, la estrella cero de Sagitario… la que está en el centro de esta galaxia y que es infranqueable ¿Podrás llegar? Por supuesto que si, tu eres Sailor Moon. Ahí encontrarás a la guardiana del Caldero Madre, lugar donde nacen las estrellas y recuperarás las estrellas de tus amigas, en ese lugar absolutamente todo puede volver a la vida”
En ese momento algo sorpresivo ocurrió. Algo muy rápido pasó tras Trinity (Katsue convertida en princesa), se desmaya y de su boca comienza a salir sangre. La princesa Serenity se inclina para ayudarle pero en ese momento lo mismo le sucede a ella y pierde el Cristal de Plata.
Una silueta aparece cerca de ellos con dos cristales en la mano.
“El Cristal de Taioron y el Cristal de Plata. Dos por uno, que suerte ¿No?”
“¡Es el líder de los Kebass!”
“Te equivocas, soy Guermatoid, el hombre mas poderoso de este universo… mas conocido como el Ladrón de Estrellas”
“Ladrón de Estrellas” – Susurra Fighter reconociendo ese apelativo de algún lugar.
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“Aquí está” – Llega uno de los hombres de Lilandra con un objeto.
“Con este medallón Felicia sella sus poderes, si logramos colocárselo podríamos triunfar” – Comunicó Calizto.
“¿Pero como vamos a lograr eso?”
“Yo iré”
“George no debes…” – Se preocupó Calizto.
“No moriré si ustedes me ayudan”
“Que pretendes” – Todos se juntaron un poco mas para escuchar atentamente el plan.
“Es un ser hecho de energía. Lilandra te convertirás en el dragón con el que atacaste la última vez a Felicia, de seguro llamarás su atención. Mientras pelean Calizto intentará, con ayuda de su control sobre la electricidad, abrirme paso”
“Tu controlas el hielo, eres conductor de la electricidad ¿Qué va a pasar cuando logres entrar? ¡Vas a morir electrocutado!” – Dijo Calizrto descartando esa posibilidad.
“Es ahí cuando el plan se me acaba” ^ ^UU – Caída colectiva.
“Espera” – Lilandra miró hacia todos lados buscando algo en especial. – “Stive, trae a Yarin y al sapo” – El hombre así lo hace y se larga.
“¿Qué quieres hacer con Yarin?” – La encaró enojada Calizto.
“Si queremos resultados tendremos que trabajar en equipo” – Primeras palabras sabias emitidas por Lilandra.
No pasa mucho tiempo para que el hombre vuelva con el chico de ojos café al igual que su cabello y de tez blanca. Junto a él venia saltando un chico de apariencia grotesca (Lo siento seguiré sacando habilidades de x-men)
“¿Ese es tu plan?” – Dijo George al ver al chico repulsivo.
“Escúchalo y luego reclamas, si no estas contento entonces puedes rehacerlo tu… no por nada me nombraron la jefa de estrategia de los Kebass”
Kebass… esa palabra aun seguía causando estragos en el interior de los de El Circulo.
“Bien, no tengo una mejor idea” – Admitió después de analizar los pormenores del plan.
Comenzaron de inmediato al ver que el ser energético estaba punto de deshacer los escudos puestos por los demás miembros de las comunidades. Fue entonces que Lilandra dio la orden para seguir el plan.
Inmediatamente ella salió de los arbustos y se hizo visible. Se concentró y comenzó a tomar la forma de un Dragón gigante. El ser energético pareció reconocer al reptil y dejó de hacer lo que estaba haciendo para enfrentarse a esta nueva amenaza que parecía agradarle de sobremanera.
“Ahora comenzamos nosotros” – indicó Calizto.
Los otros tres guerreros fueron a unirse a la batalla para indicarles a los demás lo que debían hacer. A los minutos después se vio como los guerreros voladores intentaban distraer al ser energético para mantenerlo ocupado.
“¿De verdad tengo que hacer esto?” – Protestó George viendo el resultado del trabajo del hombre sapo.
“Lilandra dice que la baba de él es impermeable a la electricidad” – Le recordó Calizto. George (después de pensarlo varias veces) decidió lanzarse a esa asquerosidad y acabar con el drama lo antes posible.
“¿Y se supone que ahora yo tengo que tocarlo?” – Dijo un poco arrepentido Yarin.
“Ahora tu no empieces” ¬¬. – Dijo Calizto preparándose para su parte del plan.
Salió del escondite, se elevó por los aires tras la bestia e invocó a través de la tormenta un rayo.
“Es aquí donde entramos nosotros” – Le dijo George a Yarin, este repentinamente parecía sufrir un ataque de pánico.
“Esto lo vas a sentir como un pinchoncito de jeringa” – Dijo para si misma Calizto. Lanzó un rayo que atravesó el interior de la bestia y fue la señal para que Yarin sujetara a George y lo llevara hasta el interior.
La bestia se retorció de dolor y cuando quiso verificar de lo que se trataba todos atacaron en conjunto para distraerlo. Lo consiguieron. Segundos después apareció Yarin fuera del cuerpo de la bestia y Calizto fue a rescatarlo antes que fuera pisoteado por accidente.
“¿Cómo salió todo?” – Balbuceó este un poco aturdido. Calizto rió un poco por la apariencia chamuscada de su compañero pero su respuesta no se hizo esperar.
“Ahora está adentro. El rayo que le he enviado a la bestia hará que su composición atómica se altere y eso le dará un poco mas de tiempo a George para actuar”
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“¡QUE HICISTE MALDITO!” – Gritó con desesperación la princesa.
“Esta viva” – Anunció Mercury tomándole el pulso. – “Está muy débil”
“Serena…”
Ambas miradas se reencontraron y Endymion quiso acercársele pero Fighter se le adelantó.
“¿Estás bien?” – Serena no le respondió, alejó la vista de Endymion para clavarla en el sujeto que estaba frente a ellos.
“No permitiremos que te adueñes del Cristal de Plata” – Todos los guerreros se pusieron en guardia. Serena se acercó al cuerpo de Katsue y acarició su cabello.
“¿Me he… perdido de mucho?” – Pronunció con timidez, volvió a convertirse en Darien.
“Ella no era mala, solo necesita un poco de amor” – Derramó una lagrima sobre ella y la Luna creciente en la frente de la muchacha volvió a aparecer. – “Temo que no volverá a despertar, pero no te preocupes por tu hijo… me preocuparé que nazca sano y salvo como tu lo deseaste”
No le dio más tiempo para hablar porque lo dejó no sin antes indicarle que la debería cuidar. Darien dudó en acercarse a esa mujer que le provocó tanto daño, pero al verla desvalida e inconciente no pudo menos que permanecer a su lado.
“¿Aun no se dan por enterados? No podrán vencerme con esos inútiles ataques ¿No se dan cuenta que soy mucho mas poderoso? Creo que tendré que demostrárselos” – Se los hizo saber lanzándoles un solo ataque. El solo hecho de resistirlo implicó un gran esfuerzo para el equipo de Sailors.
Darien vio esto con impotencia, imaginaba como debía sentirse Serena al permanecer tras todos sus amigos sin poder hacer nada para ayudarlos. De pronto el Cristal Dorado apareció frente a él y Serena por instinto volvió la mirada.
Frente a ella apareció nuevamente Endymion. Semblante decidido y la mirada fija en el enemigo, Serena sabía exactamente lo que pasaba por la mente del hombre, pero no quiso detenerlo ya que lo veía en cierta forma como un responsable, y como futuro Rey de este planeta tenia que hacer algo.
“Serena…” – Esta asintió y se acercó a su gemela.
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A veces me gustaría que simplemente todos mis problemas desaparecieran por arte de magia, todo sería mas fácil ¿No? No tendría que cargar con culpas ni con responsabilidades que no quiero aceptar. Ahorrarme el sufrimiento alejándome de la gente es mi solución en este momento ¿Cómo se puede vivir así? Así como yo vivo, no es algo difícil, solo cuando estoy aburrida caigo en cuenta que estoy sola y de repente me invade la melancolía o ese sentimiento tan desagradable del tiempo perdido ¿Cómo interactuar con el resto de las personas sin tener miedo a que me hagan sufrir? Soy una persona hipersensible, lo reconozco y lo detesto pero así nací y así moriré… no conozco otra forma de subsistir, porque subsisto… lamentablemente subsisto.
En pose fetal ella flota en un mar de soledad. Se siente calido y no sabe cuanto va a durar… no es del todo agradable, algo falta pero no sabe exactamente qué. Siente que sus sentidos están inhibidos y no tiene la fuerza suficiente para cambiarlo, no puede estirar una mano… ni siguiera abrir los ojos.
Quiere llorar pero tampoco puede, ni siquiera puede saber del sabor amargo en su garganta… es como si estuviera dormida y paralizada… o como si estuviera en otro cuerpo sin capacidad de controlarlo.
Pero aun siente sus sentimientos. Siente impotencia por no poder hacer nada, siente cansancio y resignación con tan solo imaginarse lo que le espera para el resto de la eternidad.
Si tan solo… si tan solo hubiera escogido los caminos correctos no tendría que llevar el peso del dolor en su cuerpo y mente. Estaba maldita y esa era una realidad.
Hasta cuando
¡Hasta cuando!
¡HASTA CUANDO!
Hasta cuando tendría que ver las escenas del pasado nítidas en su memoria, es como si la vida misma le reclamara sus malos actos refregándoselos en su retina una y otra vez por toda la eternidad, enseñándole que el pasado no se puede cambiar y que lamentablemente esos malos actos tendrán consecuencias por siempre.
Quiero llorar.
Pero llorando no se soluciona nada.
Quiero huir de todo lo que me recuerda a mis fracasos
Cobarde
¡Soy cobarde pero no me gusta sufrir!
Es la ley de la vida, es la razón porque Dios nos ha enviado a la vida mortal
No quiero sufrir…
No estarás preparada entonces para ascender a la eternidad.
No quiero sufrir…
No podrás resplandecer con todo tu brillo.
Sufrir es parte de la vida, quien no sufre no vive.
Así es
Así es… ¿Cómo hago para que no me afecte tanto?
Liberándote de todas las culpas
¡Como demonios hago eso! No puedo…
Débil
No quiero ser débil ¡No quiero ser débil!
BADOM
Sintió el calor del contacto con su piel.
George…
BADOM
La bestia energética comenzó a retorcerse intentando volver a moverse pero a cada intento se retraía mas, hasta que se transformó en una bola resplandeciente y explotó. Las chispas se esparcieron a su alrededor iniciando pequeños incendios.
“¡Felicia!” – Calizto se adelantó para llegar hasta ella.
George (Aun viscoso y algo chamuscado) sostenía a la joven que en ese momento estaba desmayada. El medallón descansaba una vez mas en su cuello.
“¡Hermana!”
Uno a uno se fueron reuniendo a su lado mientras que los Kebass se reunían con Lilandra un poco más lejos. Parecían tener ese sentimiento de paz mutuo y por primera vez los dos bandos estaban juntos en paz.
“Me siento limpia” – Murmuró Lilandra con una mueca de desagrado. Luego sonrió – “Creo que ya encontramos nuestro camino”
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Se percató de la fatiga demasiado tarde. La falta del Cristal de Plata en su cuerpo se estaba haciendo notar, su cuerpo estaba consumiendo el doble de energía que antes. Ahora recordaba las millones de advertencias de no entregar el Cristal a nadie…
Se sentía cansada y creía que cualquier intento de comunicarse le llevaría un gran esfuerzo.
Su corazón le martillaba el pecho. Tantas veces soñó con hacer algo por si mismo para salvar el planeta, no creía que fuera tan complicado ya que Sailor Moon vivía haciendo esa clase de sacrificios. Pero ahora él temía ¿Qué temía? Que no fuera suficiente, que no bastara para aplacar al enemigo y que sus deseos fueran frustrados. Peor aun que no lograra nada en su plano personal… de todos modos perdería a Serena para siempre.
Una lágrima bajó por su mejilla y se perdió por su cuello, entonces reconoció que Serena a su vez siempre fue fuerte y aunque se resignó a perderlo de esa manera siguió adelante y encontró la felicidad. Él quería hacer lo mismo y aunque nunca encuentre la felicidad estaría contento de verla a ella feliz… ya que se lo merece.
“Ahora es momento que devolvamos la mano y hagamos algo para poder defendernos solos. Cristal Dorado ¿Estas conmigo?” – El Cristal resplandeció tenuemente. Darien quedó satisfecho.
“¿No les bastó? ¿Quieren más? Prometo que los eliminaré a todos pues no quiero que exista la posibilidad de que se fortalezcan… Así como pude eliminar a la guardiana de este cristal, eliminaré a Sailor Moon para que nunca pueda significar un obstáculo para mi poder”
“No te lo permitiremos”
“No hasta que palpite por ultima vez nuestro corazón”
“Y hasta que nuestra alma desaparezca”
“Nunca dejaremos que toques a nuestra princesa”
“Creo que te ha quedado claro”
“No, no me ha quedado claro pero por si las dudas me gustaría comprobarlo” – Decidido incrementó su poder usando ambos cristales. Serena se estremeció sintiendo el dolor correr por sus venas.
Guermatoid se regocijó de felicidad contemplando su victoria asegurada.
Continuará...
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