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(Capitulo 24)
EL CALDERO MADRE:
Es Difícil Perdonar

Planeta Couldron

  Las puertas del majestuoso palacio se abrieron. Los ojos de los visitantes se cegaron por la luminosidad, era como llegar al interior de una estrella.

“Adelante” – Les dijo Sailor X.

  Serena asintió y todos se introdujeron.

“Miren, ahí están las otras Sailors” – Alertó Yaten llamando la atención de todos.

  Así era, Sailor Rete y Mnemohouse ya estaban ahí.

  Una vez dentro no pudieron menos que admirar la grandiosa edificación: piso brillante, una inmensa escalera justo frente a la entrada que una vez a cierta altura se divide en dos escaleras un poco mas delgadas para separar dos alas: la norte y la sur. Al final de la misma escalera también había un gigantesco ventanal que mostraba una, aun mas inmensa estrella blanca.

  Poco se dieron cuenta hasta que una silueta se interpuso en el ventanal captando la atención de todos. Se trataba de una mujer con un vestido muy censillo (Mas parecido a una camisola muy larga) Su cabello era largo y de diversos tonos anaranjados. Bajaba las escaleras con suma gracia y elegancia.
 
  A medida que descendía se podían dar cuenta de otros atributos como el color de ojos que al igual que su cabello también era de tonos anaranjados y también de una diadema que lucía en su frente con una hermosa figura dorada en el centro. Su rostro reflejaba gentileza.

“Es hermosa” – Murmuró Mercury y no era mentira, simplemente era un ser angelical. Al ver hacia sus compañeros se dio cuenta que todos la contemplaban hipnotizados. Los celos la llevaron a codear a Taiki quien reaccionó extrañado por la actitud de la peliazul. 

  Serena también pudo notar el asombro con que la observaban tanto Seiya como Darien, pero no quiso poner en evidencia sus celos.

“Bienvenidos Sailors y Principes” – Pronunció esta mujer una vez llegando al ultimo peldaño y tocando el suelo de mármol. Las Sailors del planeta Couldron hicieron una reverencia y enseguida volvieron a su forma normal adoptando una pose militar. – “Mi nombre es Shilah y soy la guardiana del planeta Cluldron así como del Palacio Estelar

  La voz de la mujer era suave pero decidida, al menos eso era lo que reflejaba en sus palabras.

“Quiero presentarles a mis compañeras. Ellas son Sailor Heavy Metall Pappillon, guardiana del cementerio de Sailors” – Todos en común asintieron con recelo recordando la no muy grata presentación que hizo esta ante ellos. – “Sailor X guardiana de la cosecha de semillas estelares, su trabajo lo hace junto a su compañera Sailor Fai pero ella no está presente en estos momentos… ya conocieron a Sailor Rete, guardiana del río del olvido y a Sailor Mnemohouse, guardiana del río del recuerdo”

  Todos asintieron.

Es increíble, siento en cada una de ellas un poder increíble… creo que si hubiéramos peleado de verdad con esas Sailors no estaríamos vivos” – Razonó Taiki en su mente. 

“Princesa Serena, lamento todo lo que tuvo que pasar en este viaje pero le aseguro que fue necesario para su crecimiento espiritual” – Añadió aquella mujer llamada Shilah mirando fijamente a Serena. Seiya, quien estaba a su lado presionó delicadamente sus hombros, Serena giró la cabeza y vio que estaba como ido y su rostro reflejaba resentimiento. Serena lo codeó sutilmente y luego le sonrió

“Lo siento” - Susurró dándose cuenta de que la estaba presionando.

“Acepto las disculpas” – Dijo volviendo a mirar al frente.  

  La mujer sonrió.

“Los invito a que se pongan cómodos” – La mujer caminó hacia la derecha y así fue como todos se percataron que había un gran salón decorado estilo renacentista, con muchas figuras de mujeres esplendorosas desnudas y otros pocos hombres y animales míticos, todos sobre unos paisajes estelares magníficos.

Esto es increíble, me recuerda a las catedrales” – Pensó Mercury maravillada por la arquitectura.

“Esto es un sueño” – Murmuró Serena a lo que Seiya, que estaba a su lado, asintió.

“Buaaaa”

“Oh, dios mío, no se lo que le ocurre” – Felicia estaba tratando de calmar a la bebé Hotaru que de pronto se puso a llorar desesperadamente.

“A ver, déjame a mi” – Lo intentó Mercury. Así rodó por casi todos pero no consiguieron calmarla.

“Déjame a mi” – Imploró Serena.

“Pero tu estás débil, hace poco te desmayaste” – Le recordó Seiya, pero este sabía muy bien que una idea en la cabeza de su bombón era una idea que se debía concretar.

“Tenla… con cuidado” – Se la entregó Mars.

  Serena pasó unos segundos con la bebé, la arrulló y la niña consiguió calmarse un poco pero aun daba movimientos bruscos.

“Tiene hambre” – Miró a todos y luego a la guardiana del planeta Coudron.

“Ehhh… X, ve hacia el criadero y trae un poco del néctar estelar” – La aludida asintió y desapareció.

“Dámela Serena” – Le pidió Seiya pero Serena negó rotundamente.

“Si te la entrego llorará”

“Vaya, es admirable como puedes saber que tiene hambre” – Dice Shilah. – “Yo no me habría dado cuenta nunca, supongo que ese es el espíritu de madre” – Añadió señalando con la vista el abdomen abultado de la rubia.

“Tal vez” – Dijo ella sin dejar de mirar a Hotaru.

  Darien la observaba fijamente ¿Quien sabe lo que pasaría por su mente? Pero al menos su rostro estaba rígido.

Al Rato…

“¿Qué es este néctar?” – Preguntó Serena mientras le daba de beber a la pequeña en una especie de biberón muy extraño.

“El néctar estelar es una especie de elixir con el que nos alimentamos en este árido lugar” – Informó – “Como se habrán dado cuenta este no es ningún planeta lleno de vida, todo lo contrario, a penas tenemos agua”

“¿Cómo se puede vivir así?” – Preguntó Mars.

“Es por ello que tenemos este néctar estelar, que complementa completamente toda nuestra alimentación y mucho más”

“Ahora entiendo, entonces este néctar vendría siendo como la miel de abeja” – Razonó Mercury a lo que las sailors de ese planeta y esa mujer la quedaron mirando extrañadas. – “Las abejas son insectos muy necesarios en el planeta Tierra, su miel es rica en proteínas” – Captando que ni la mujer ni sus Sailors podían entenderla es que escogió palabras mas fáciles. – “Su miel es como el néctar estelar”

“Entonces sus abejas son como nuestras semillas estelares”

“¿De verdad?” – Preguntó Taiki atinando a la necesidad de todos por saber.

“Así es, pues el néctar estelar es el alimento que ellas producen para si mismas y que nos sirve a nosotras”

“Ahora veo”

“¿Por qué las semillas estelares necesitan alimentarse?” – Preguntó Yaten.

“Esa es una pregunta que bien se las puede responder Sailor X” – La Sailor se acercó un poco más y se aclaró la garganta.

“Las semillas estelares nacen en el caldero madre que está dentro de la estrella cero, nosotras debemos cuidar de ellas hasta que maduren y sean enviadas a sus respectivos dueños al momento de ser concebidos, su buena alimentación es primordial”

“Cuando el ser que poseía la semilla estelar fallece físicamente, es cuando mi querida compañera Sailor Heavy Metal Pappillon se hace presente recolectando las estrellas y devolviéndolas al caldero madre para fundirlas y formar estrellas nuevas” – Siguió Shilah.

“Es como el reciclaje” – Recordó Mercury cosa que solo sus compañeros supieron interpretar ya que la sailors de aquel planeta poco sabían de aquellas palabras. – “Ehh, no es importante jeje”

  Pero las palabras de la mujer calaron hondo en la mente de Serena, pronto tendría una duda muy grande.

“Yo… nosotros hemos venido a buscar las semillas estelares de mis amigas” – El rostro de la princesa reflejaba clara preocupación, preocupación que se trasmitió al resto del grupo al captar las intenciones de ella.

  La mujer sonrió.

“Si quieres saber la respuesta tendrás que venir conmigo y enfrentar la ultima prueba” – Se limitó a decir Shilah.

“¿Que? ¿Prueba?” – Saltó Mars a la defensiva.

“No puede pedirle eso, está embarazada” – Saltó Yaten aun mas exaltado que Mars.

Una ultima prueba” – Darien estaba razonando. Algo le decía que se habían saltado una parte muy importante del viaje. Miró a Serena quien estaba con la cabeza baja, se notaba triste. Luego miró a Felicia que estaba con las mismas facciones.

“No permitiré que ella haga ninguna prueba” – Dijo Seiya decididamente. – “Cualquier prueba que sea necesaria la haré yo con mucho gusto”

  Serena se sorprendió mucho por la actitud de Seiya y sonrió con melancolía.

“Es increíble la calidad de amigos que tienes Sailor Moon, me siento muy feliz de que estés rodeada de gente tan linda” – Dijo la mujer, pero luego la voz suave se endureció un tanto, Serena levantó la mirada y ambas se conectaron. – “Solo tu puedes realizar esta prueba”

  Todo esto estaba atentamente observado por Darien quien podría jurar que en ese sólo contacto entre miradas se estaban diciendo muchas cosas… Daría lo que fuera por saber qué.

“Felicia… ten a Hotaru” – Dijo Serena con voz delgada 

“¡Pero Serena!” – Protestó Mars adivinando la intención de Serena.

“Debe haber otra solución” – Dijo Taiki muy preocupado.

“¡Si, debe haber una!”

“Tranquilo Seiya, sé lo que hago, esta prueba es algo que debo enfrentar yo sola… sino no podré ser merecedora de llegar a ser una buena reina” – Serena le sonrió, luego sonrió al resto de sus amigos… pero aunque quisiera evitarlo esa era una sonrisa melancólica que reflejaba un gran pesar.

“Quiero ir” - Todos se sorprendieron al escuchar esa voz pues no se había manifestado desde que llegaron

“Príncipe”

“Estoy seguro que puedo ayudar en algo… mal que mal también soy un príncipe y tengo algo de poder”

  La mujer volvió a sonreír.

“No es poder lo que necesito, príncipe de la Tierra, yo tengo el poder de la galaxia” – Dijo la mujer con altivez.    

“Quiero recuperar a mis amigas, debo enfrentar esta prueba pues sino lo hago todo este viaje será en vano. Por favor, déjenme ir” – Exclamó suplicante, y no era una suplica para pedir algún permiso, era una petición de confianza.

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Planeta Tierra

  En aquel lugar estaba ocurriendo algo verdaderamente increíble, cada vez iba llegando más gente con velas y almas gentiles dispuestos a invertir todas sus energías y vibras positivas en una causa noble.

  Lana un estaba sorprendida, no se podía acostumbrar a la acogida que tenia esta causa en la gente y mas aun que hayan venido de todo el mundo para rezar por la princesa de la Luna.

  Por los cielos rondaban muchos helicópteros así como reporteros y policías en las calles pero eso no bastaba para que la gente se dejara amedrentar. Lo mejor de todo es que muchos curiosos al enterarse de lo sucedido se unían a la plegaria con la mejor de las intenciones.

“Aunque este mundo es tan corrupto… todos creen en la salvación y están dispuestos a hacer cualquier cosa por mejorarlo…” – Dijo la Sra. Lana viendo como el tumulto de gente se perdía en el horizonte.

“No es la necesidad se salvación, es la necesidad de creer, ellos se han dado cuenta que la fe es lo único que les queda… ellos rezan por un mejor futuro…” – Le dice su hermana.

“Por la purificación” – Añade el sujeto que estaba con ellas. Un hombre alto y de aspecto andrajoso, barba larga al igual que las cejas.

“Han venido casi todas las personas que son iguales a nosotros y mas”

“Han acudido a nuestro llamado Lana”

“La Tierra está tan sobrepoblada que la misma está tratando de eliminar habitantes para poder respirar” – Dice el viejo.

“Espero que ella encuentre la forma para salvarnos”

“Ella lo logrará porque ella es el Mesías del Bien

  Entre la gente se pudo distinguir a los Kebass, ellos también rezaban por un mejor futuro y es que todos tienen una meta en común: la felicidad.

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Planeta Couldron

“Princesa…” – Musitó Mars por ultima vez antes que ella desapareciera al subir las escaleras.

“Les recomendamos que tenga fe en ella si es que tanto la estiman” – Dice Sailor Rete.

“No es que no tengamos fe en ella… es que a veces creo que ella se exponle demasiado por el bien de las personas” – Dice Seiya con los ojos llenos de lagrimas.

“Tu harías lo mismo” – Dice su hermano acercándose a él y abrazándolo. Seiya repentinamente sentía deseos de desahogarse.

“No, tal vez no” – Reconoce con pesar.

“Pues esta no será ni la primera ni la ultima vez que tengamos que verla sacrificar su vida” – Nuevamente todos voltean a ver a Darien. Este también lucía triste – “Aunque la detengamos ella siempre hará lo que sea necesario para seguir sus ideales”

“Darien tiene razón…” – Reconoce Mercury con esperanza. – “Lo que debemos hacer es confiar en ella”

“Entonces recemos” – Todos miran extrañadamente a Mars pero eso a ella no le importa. Sin pedir permiso ella se inclina reza.

  Mercury, pese a que no cree mucho en ello la imita ya que sabe muy bien que el apoyarla en este momento es muy importante. Uno a uno se inclinan y se disponen a rezar. Todos menos Darien y Felicia que sostenía a Hotaru.

  Un poco mas alejadas están las sailors de este planeta viendo el modo de actuar de ellos.

“Estas sorprendida Heavy Metal Pappillon” – La aludida al verse descubierta vuelve a adoptar ese expresión insensible.

“No es verdad. Esto es patético” – Dice con desprecio.

“No lo es” – Comienza Mnemohouse – “La fe de los seres con alma es muy poderosa y es que está hecha de puro amor… estas semillas estelares serán un tesoro cuando vuelvan a la matriz”

“Pongamos atención, es posible que nunca mas volvamos a ver un espectáculo como este” – Las interrumpe Rete

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   Serena seguía a Shilah y tras ella venia Sailor X quien de la nada había aparecido nuevamente su báculo.

“¿Adonde nos dirigimos?”

“No te preocupes, no estarás en desventaja si es lo que te preocupa” – Dijo la mujer. Serena sintió que no le había respondido la pregunta.

  Caminaron por el ala norte y una vez ahí Sailor X adelantó a las dos mujeres y con ayuda de un anillo con una gema grande que estaba en su mano derecha abrió la cerradura mágica que asegura la puerta.

“Adelante” – Serena aceptó y después de Sailor X pasó ella.

  Una vez adentro Serena se dio cuenta que este no era precisamente un cuarto sino mas bien una entrada a una dimensión luminosa de ensueño. No había paredes solo unas cuantas telas que caían a modo de cortinas y uno que otro mueble que soportaba objetos luminosos.

“¿Te gusta?” - ¿Gustarle? Su rostro lo reflejaba todo.

“Aquí pasaría la vida” – Dijo la rubia sin dejar de mirar el lugar.

“Eso se puede arreglar” – A esas palabras Serena arqueó una ceja.

“No, no me escuches, solo era un comentario” – Se retractó Shilah.

“Sailor Fai” – Llamó Sailor X. Una figura se hizo visible ante ellas. Serena quedó completamente sorprendida.

“Ella es la compañera de Sailor X en su labor como guardiana de la cosecha”

“Son… son iguales” – Nuevamente la mujer sonrió de esa manera que Serena le causaba inquietud.

“Pues esta prueba es, tal vez, una de las mas importantes que tendrás en toda tu vida”

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Con el resto de Sailors.

“¡Ya no siento su presencia!” – Exclamó Mars asustada. Se levantó y quiso ir, lo mismo hicieron los demás con una expresión de horror.

“No los podemos dejar pasar”

“¿Que? ¡Déjenme pasar!” – Gritó Seiya pero Sailor Rete se interpuso conteniéndolo fácilmente.

“¡Como pudieron!”

“No hemos hecho nada”

“¡Como que nada!”

“No podemos dejarlos entrar a ese lugar porque es sagrado”

“No me importa que sea sagrado, lo que me importa es mi bombón”

“Hagan como el Principe de la tierra y aguarden”

“¿Y tu? ¿No vas a hacer nada?” – Le gritó Seiya casi sin paciencia. Darien se veía tan despreocupado ante Seiya que le hirvió la sangre y lo fue a enfrentar. – “¡Dime maldito! ¿Por qué no pudiste ser como ella quería? ¡Contéstame!” – Tomándolo del cuello de la camisa.

“¡Seiya déjalo!” – Sus hermanos trataban de zafarlo de él pero no lo conseguían, parecía que Seiya estaba enganchado de su camisa.

“¡Porque no puedes comportarte como un verdadero príncipe! ¡AYUDAME A IR POR ELLA!” – Taiki y Yaten lograron soltarlo cayendo los tres.

“No debemos pelear en este lugar” – Se interpuso Felicia. – “Serena se encuentra bien”

“¡Como puedes saberlo!” – La encaró Mars, segura de lo que había sentido.

“Es verdad” – Habló Mnemohouse. – “Ella se encuentra bien, ha entrado al cuarto sagrado y por ello su presencia ha dejado se ser percibida tan fácilmente, pero si se concentran sabrán que ella aun está con vida y en perfectas condiciones”

  Entonces Seiya supo que se había comportado como un idiota y que sin provocación había hablado de más. Sin embargo una parte de él se sentía bien de haberle dicho unas cuantas cosas a Darien, claro que de lo que se arrepentía en este momento era de haberle pedido ayuda… aunque comprobó (y le dolía) que tal vez Darien conocía a Serena mucho mejor que nadie. O eso o definitivamente a él ya no importaba.

“Sailor Rete tiene razón, ella está bien” – Aceptó Mars comprobando que Mnemohouse decía la verdad. – “Será mejor que sigamos rezando por ella y su bienestar”

  Todos asintieron

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  En el salón sagrado…

“Quiero que te des cuenta que no todas las profecías son exactas… mas bien todo es malinterpretado por el hombre y por ello siempre han pagado justos por pecadores” – Inició Shilah caminando por el lugar – “Como te has dado cuenta, al entrar a este lugar fuiste recibida por Sailor Rete y Mnemohouse que son hermanas gemelas… y ahora has comprobado que Sailor X y Fai son gemelas”

“Es verdad, eso me ha sorprendido bastante, siempre me han dicho que en las gemelas…… siempre se ha sabido que representan lados opuestos como el bien y el mal”

“Ese dicho ha estigmatizado a muchas generaciones y no se han dado cuenta que el nacimiento de gemelas es el mejor augurio que se puede tener para el destino”

“¿De que hablas?”

“De tu relación con tu gemela” – Serena se entristeció al pensar en todos problemas que le ha conllevado el saber de la existencia de su hermana gemela. – “Ella fue una victima de el vaticinio de aquella época. No digo que no sea su culpa todo lo que te ha hecho pasar hasta ahora ya que debido a ello tu vida jamás volverá a ser la misma. Simplemente quiero que entiendas que las personas no nacen así, se hacen así…”

“No tiene porque decírmelo… aunque no quiera, acepto que las cosas son así, ella no tiene la culpa de ser como es, es solo un alma llena de rencor hacia las personas prejuiciosas… aunque admito que si yo hubiera pasado algo así dudo mucho que haya querido vengarme de todos, sino mas bien querría arreglar todo… tal vez demostrar que se equivocaron”

“¿Quién dice que ella no quería eso? Tal vez no de la manera correcta pero hay un millón de caminos para llegar al destino final”

“No entiendo el significado de esta prueba, realmente me están diciendo algo que yo ya sé, algo que ya había pensado, pero eso no quita todo el daño que me ha hecho ¿Cómo se sentiría si le hicieran algo así, que le quitaran a la persona mas valiosa del mundo solo para hacerla sufrir? Eso se siente horrible ¿y quiere que le diga algo mas? Jamás podré borrarlo de mi mente y menos de mi corazón… tal vez nunca pueda perdonar completamente”

“Entonces ¿Qué estas haciendo aquí?” – Una pregunta que Serena realmente no entendía el propósito.

“Vengo a recuperar a mis amigas”

“Ellas te traicionaron al igual que el Principe de la Tierra y el hecho que se hayan dado cuenta antes no quita la traición, aun así las has perdonado”

“No es por eso que las he perdonado, es porque en mi corazón siento que ellas están arrepentidas y que no lo volverán a hacer, en cambio con Darien… yo siento que lo volvería a hacer una y otra vez”

“Eso es prejuicio”

“No es prejuicio, es intuición”

“Es prejuicio”

“Tómelo como quiera pero aun así no cambiaré mi modo de pensar” – Dijo cruzándose de brazos.

“Sé lo que pretendes hacer con estas semillas… aun así te las devolveré” – Ella camina hacia uno de los muebles y abre una caja luminosa de la cual salen cinco semillas estelares. – “Las guardé por sea caso las venias a buscar y como no me equivoqué aquí las tengo” – Las semillas estelares se elevaron alrededor de la mujer. – “Solo te las devuelvo porque te debo un favor muy grande”

“¿Un favor?” – Ahora Serena no entendía nada.

“Es un favor directamente relacionado conmigo… se habló una vez de una guerrera sumamente poderosa y solitaria que vagaba por la galaxia combatiendo el mal conocido como Caos. Esa Sailor, decidida a terminar de una vez con todo ese mal encerró todo el Caos en su cuerpo, pero no contaba con que ese mal universal era demasiado para ella y crecía con el pasar del tiempo…”

“¡Tu eres Sailor Galaxia!” – Exclamó Serena sin dejar que la mujer terminara. – “No puede ser”

“Si, si puede ser, yo soy Sailor Galaxia”

“Ahora entiendo la sensación extraña que sentía cuando estaba cerca de usted”

“Ya no me digas usted, soy yo quien te debe respeto. Solo por ello no ofrezco retención a estas valiosas semillas. Sin embargo me hubiese gustado que así como la grandiosa Sailor Moon del pasado supo perdonar sin mirar a quien… solo quiero que no pierdas esa luz que te caracteriza”

“Soy la misma de antes”

   La mujer asintió asustando a Serena

“Has sufrido mucho y comprendo que no quieras seguir, es mas te entiendo y te apoyo pero… tenia la esperanza que la luz mas calida de esta galaxia se mantuviera pura”

“No me digas esto” – A Serena se le aguaron los ojos. – “No puedo evitar tener este sentimiento, tal vez cuando pase mas tiempo pueda llegar a perdonar pero es que… es que ahora no puedo, no puedo hacer como que nada de esto ha pasado, no puedo mantenerme ¡Ya no soy tan fuerte como antes!” – Serena se quebró en lágrimas.

“Ante todo eres humana, no puedo exigirte mas”

“No me digas estas cosas como si yo fuera una enferma Terminal. Es cierto, soy humana y no quiero recibir ninguna retribución por todo lo que he hecho, simplemente quiero que me comprendan ¡No puedo dar mas!”

“No siento lastima por ti ni compasión” – Shilah se acercó a ella y le tomó el hombro. – “Eres fuerte Sailor Moon, una vez mas soy yo la que se ha equivocado. Tu sabes tus limites mas que nadie y sabes hasta donde puedes dar… eso es muy noble y verdadero”

  Serena no sabia por qué pero no se sentía mejor, sabia que mantener rencor en su corazón le hacia daño y en cierta forma la apagaba, sólo que no quería aceptarlo de esa manera. Sólo quería ser feliz sin culpabilidad ¿Era tan difícil perdonar después de todo?

…¿Crees que se puede perdonar?...

…Creo que es muy difícil perdonar cuando el corazón está herido, la inseguridad siempre estará… tal vez es una penitencia que ambos deben tomar con la esperanza de reencontrarse cuando las heridas estén sanas…

…¿Qué es mejor, el olvido o el recuerdo?...

…Pienso que si recuerdas siempre querrás olvidar y si olvidas siempre querrás recordar… es un circulo vicioso… lo mejor es vivir con ambos ya que perdonar es olvidar…

…No eres solo poder Sailor Moon… eres corazón y eso no lo olvides nunca…

Ambas aplauden con una gran sonrisa en sus labios.

…Sailor Moon…

“Perdonar es mas difícil de lo que pensé… perdonar es olvidar y si no puedo olvidar es que no he perdonado con el corazón” – Reconoció ella al recordar las palabras de Sailor Rete y Mnemohouse en aquel sueño del olvido.

“El tiempo lo dirá” – Sailor Galaxia le entrega las semillas estelares. Las semillas al hacer contacto con la piel de Serena se estremecieron y dos de ellas desaparecieron al instante dejando a Serena pasmada.

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Con los demás.

“¿Qué fue eso?” – Tanto Mars como Mercury y Darien se dieron cuenta de ello y alcanzaron a ver por un ventanal a dos estrellas fugaces desaparecer por el espacio.

“No sé pero me siento afligida” – Dijo Mercury, repentinamente una sensación de pesar se instaló en su alma.

  La bebé Hotaru se quejó un poco pero luego volvió a dormir en los brazos de Felicia.

“Tranquila, todo va a estar bien” – La animó Taiki y ella sintió.

  Mientras tanto Darien estaba apoyado en el ventanal mirando al cielo.

Esas eran Sailor Venus y Júpiter ¿Por qué habrán querido huir?”

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Cuarto Sagrado

“¿Qué ha ocurrido?”

“Lamento decirte esto, pero esas semillas estelares no están preparadas para volver contigo”
 
Ellas eran…

“Ven, quiero mostrarte algo” – La invita Sailor Galaxia y Serena la sigue.

  Ambas caminan hacia al frente. Tal como Serena se lo imaginaba el cuarto no tenia fin, era como una dimensión distinta pero hermosa. Las dos Sailors caminaban delante y de un momento a otro desaparecieron. Serena se sorprendió.

“Vamos” – Serena asintió y ambas desaparecieron al dar un paso adelante.

  Al abrir los ojos Serena se dio cuenta que estaba parada en una plataforma suspendida en el espacio y bajo ella había un gran caldero brillante que desprendía destellos como burbujas luminosas.

“Este es el Caldero Madre” – Dijo Galaxia. Serena se sorprendió aun más. Todo el lugar era como un cúmulo de miniestrellas que se movía lentamente.

“Esta es la cosecha de semillas estelares” – Dijo Fai a lo que X asintió.

“El Caldero Madre está constantemente produciendo las semillas estelares para todo el universo, es por eso que la Via Lactea es tan importante para todos. Sino fuera por estas semillas no existiría el alma y el alma es la esencia de todo ser vivo y pensante” – Le informó Shilah.

“Esto es hermoso” – Pronunció Serena con un gran sentimiento de añoranza. Se sentía inmensamente afortunada de poder ver esto.

  Tanto Sailor X como Fai descendieron y siguieron con su trabajo transformando sus báculos en unas delicadas redes que capturaban una a una cada semilla estelar que salía del caldero madre y la situaban en distintas regiones del cúmulo.

“Esta es la estrella cero ¿Verdad?” – Galaxia asintió.

  Serena se sentía tan feliz de contemplar el nacimiento de las estrellas que no pudo evitar llorar de la emoción.

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Un tiempo indeterminado después…

“La presencia de Serena está volviendo” – Indicó Mars con emoción.

  Todos se incorporaron y corrieron hasta el pie de la escalera donde contemplaron a su princesa descendiendo al lado de aquella mujer. Ante ellos la princesa se veía nostálgica pero contenta.

“¿Todo está bien?”

“Si”

  Entonces todos se dieron cuenta que Serena traía tan solo tres semillas estelares.

“¿Por qué solo tres?” – Preguntó Mercury con curiosidad y en cierta forma temiendo lo peor.

“Ellas…” – Serena no supo que decir.

“Ellas están esperando en casa” – Intervino Shilah, cosa que todos dudaron pues Serena no se veía convencida.

  Seiya la abrazó aliviado. Serena sintió un líquido tibio en su hombro y le correspondió al abrazo.

“No te preocupes, estoy bien, no me ocurrió nada” – Le dijo con ternura dejándose llenar de su calor corporal. Necesitaba tanto de su calor.

  Por un momento observó por sobre los hombros de Seiya a Darien intentando buscar algo distinto, algo que la hiciera desistir de su decisión tan drástica, pero crudeza y desinterés fue todo lo que pudo percibir en esa mirada que no se dirigía a nadie en especial.

“Ni siquiera se ha preocupado por su hijo…” – Ella también quiso llorar pero su orgullo fue mas fuerte. Nuevamente esa criatura que lleva en el vientre le dio fuerzas para seguir.  - “Será mejor que volvamos a casa”

  Todos asintieron con mucha felicidad, finalmente todo había resultado de maravilla.

“Antes que se vayan quiero que vean algo” – Intervino Shilah.

  La mujer los condujo hacia otro cuarto en el inmenso palacio en el cual se encontraba una especie de cuarto de controles y en el centro un receptor holográfico. Ella lo activó y mostró algo que en un principio ninguno de ellos entendió.

“Son muchas personas, están con velas”

  Hasta que Mercury reconoció a unos personajes.

“¡Son los extraterrestres Alan y Ann!”

“No solo ellos, también está los miembros del Circulo” – Los reconoció Felicia de inmediato.

“¿Eso quiere decir que es la Tierra?” – Preguntó Darien interesado.

“Así es, todos están apoyando la causa de Sailor Moon”

“Pero ¿Por qué?” – Preguntó ella sin poder entenderlo.

“Todos ellos te retribuyen las veces que los has salvado”

“Pero yo no he hecho nada, ni los conozco”

“Pero ellos si te conocen Sailor Moon, así como también conocen todas las aventuras y te agradecen de esta manera que hayas salvado la Tierra”

“Esto es increíble” – Pronunció Yaten anonadado.

“Es…” – Nuevamente los ojos de Serena se llenaron de lagrimas, era con esta la segunda vez que se sentía tan feliz de estar viva.

Al rato…

  Están todos reunidos en la salida del territorio. Todas las Sailors de ese planeta están ahí para despedirlos.

“Les deseamos un buen viaje” – Dice Mnemohouse.

“Espero que no tengan que venir otra vez hasta este lugar pues no tendrán la misma suerte que hoy” – Les dice Rete con una sonrisa maliciosa.

“Nos sentimos muy contentas de haber podido conocer en persona a las estrellas mas brillantes de la Galaxia” – Se despiden Sailor X y Fai.

“Si es que alguna vez necesitan nuestra ayuda para proteger este hermoso lugar… solo pídanla” – Dice Serena muy contenta junto a sus semillas estelares.

“Algún día, te aseguro que algún día te cobraremos la palabra Sailor Moon” – Shilah le guiña un ojo. – “Oh, lo olvidaba, ten esto Sailor Moon, espero que nunca tengas que usarlos pero si es que alguna vez es imprescindible… tómalos” – Le extiende dos botellas, una con arena y otra con un líquido transparente.

“¿Qué son?”

“Sabes muy bien lo que son” – Nuevamente le guiña un ojo.

“Muchas gracias”

  Así como Serena todos se despidieron afectuosamente de las Sailors de aquel planeta aunque no era mentira, las encontraban demasiado extrañas y la bienvenida fue una de las más duras que han tenido que enfrentar, pero aun así estaban felices de haberlas conocido.

  Serena y los demás caminaron un poco más lejos mientras que Mercury y Taiki fijaban las coordenadas para llegar a la Tierra.

“Estamos listos” – Anuncian.

  Toman sus lugares, amplifican sus auras y se teletransportan.

“¿Crees que volvamos a verlos Galaxia?”

“Si, la volveremos a ver” – Ella nuevamente sonríe de esa forma misteriosa.

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Planeta Tierra

“Nuestras plegarias dieron resultados, volverán al amanecer” – Anuncia una niña interviniendo en la conversación de los adultos.

“¿Es verdad lo que dices Esmeralda?” – Le pregunta su tía Lana.

“Así es”

“Pues los estaremos esperando como se lo merecen”

Continuará...

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