(Capitulo 26)
MENTIRA PIADOSA
Tokio
“Hace tanto tiempo que no pisaba estas tierras… ya estaba olvidando todo el ruido” – Sonrió Amy.
“Parte mala… lo que es yo, extrañaba los buenos recuerdos. Parece que en cada lugar está plasmada alguna escena en que nos divertíamos”
“Lastima que no se puede regresar el tiempo” – Todos suspiraron dejándose llevar algunos segundos por la melancolía.
“Mejor vamos a lo que tenemos que hacer” – Comenzó Yaten a caminar.
“¿Por qué tanto apuro Yaten? Se supone que venimos a hacer muchas cosas”
“Ya déjenlo, estoy segura que él tiene otros motivos”
“No insinúes nada Rai, estoy aquí por el mismo motivo que ustedes, solo que estoy mas centrado y-- Auch!” - El peligris cayó sin remedio. Cuando levantó la vista encontró a una joven recogiendo rápidamente un montón de papeles dispersos por la calle.
“Lo siento, es que soy tan… disculpa” - La joven seguía en lo suyo. Yaten fue ayudado por su hermano a levantase.
Cuando Taiki y Yaten ya estuvieron incorporados, el primero miró a Amy y se dio cuenta que ella estaba pasmada. Al igual que Rai.
La joven al levantarse por fin se dejó ver ante todos. Una chica rubia de ojos azules y una moña roja atada a su cabello. Esta quedó un poco confundida.
“Err… en verdad lo siento” - Sin mas pasó sobre ellos y siguió caminando por las calles.
“No puedo creerlo” – Musitó Rai perpleja.
“Era como si no nos recordara” – Añadió Amy viéndola desde la lejanía.
“Mina…”
La joven caminaba por las calles a grandes zancadas. En una de las esquinas dobló y después de poco rato de caminar llegó a su destino: el Crown Game Center.
“Hola Mina ¿Lo de siempre?”
“Si, gracias Andrew” - Ella apresuradamente se sentó en una mesa y comenzó a reordenar sus papeles. - “¡Oh, no!” - Comenzó a buscar frenéticamente entre las hojas y al parecer no daba con lo que estaba buscando. - “No puede ser” - bajó la cabeza resignada.
Al minuto llegó Andrew con el pedido de la rubia.
“¿Sucede algo?” - Preguntó el chico al ver el rostro de angustia de la chica.
“Perdí como dos hojas del ensayo y no dejé copia”
Fuera del centro recreativo estaban los chicos encaramados unos sobre otros viendo desde la puerta transparente a la joven que estaba de espaldas. Se veía frustrada.
“¿Qué esperas? entrégaselas”
“¿Yo? Noooo” – Se negó rotundamente Yaten.
“No esperas que vaya yo ¿o si?”
“Yo iré” – Interrumpió Amy tomando las hojas que tenía Yaten en su mano.
Sin esperar otra instrucción Amy entró cautelosamente al local preocupándose de mirar hacia todos lados. Andrew la vio y quedó boquiabierto, mas la peliazul le hizo un gesto para que no dijera nada. El chico miró hacia la entrada y vio al resto del grupo (o a casi todos los que conocía) Estaba muy confundido con la situación (quien en su lugar no estaría igual o peor).
Amy caminó lentamente hasta que tocó el hombro de la joven. Esta se asustó y giró la cabeza de inmediato.
“¿Tu?”
“Yo.. ehh, bueno. Se te quedó esto” – Le aproximó unas hojas a la joven y esta en un segundo se le iluminó la cara.
“¡Eres fantástica! Muchas gracias” – Aun con los ojos llorosos se lanzó para abrazar a Amy. Esta quedó aun sorprendida pero decidió corresponder el abrazo de una manera muy afectiva, cosa que dejó confusa a la joven. - “Errr”
“Amy” – La llamó Rai. Ahora todos habían decidido entrar al Crown Center.
La aludida quedó de pie interrogante ante la expresión de los demás. Entonces fue que se dio cuenta que estaban mirando algo mas dentro del local. Amy al darse vuelta no pudo mas que desvanecerse.
“Lita…”
Taiki fue en su ayuda y por fortuna no perdió el conocimiento.
“Será mejor que tomemos una de las mesas y ordenemos algo” – Sugirió Yaten oportunamente.
Así lo hicieron.
“¿Puedo pedir su orden?” – Preguntó la joven camarera con suma normalidad. Andrew estaba expectante.
“Err…” – Rai recibió un codazo pues no se apresuraba a decir nada mas.
“Solo unos jugos para cada uno” – Dijo Yaten finalmente.
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Algunas horas después…
“Así que… ¿sufrieron de amnesia?”
“Si” – Aseguró Amy viendo que esa era la única posibilidad de explicar la actitud de las chicas. Aunque Andrew no se veía muy convencido.
“¿Las dos?” – Realmente dudaba.
“Así es… tuvieron un accidente juntas” – Fue lo que se le ocurrió a Rai a ultimo momento.
Lita, mientras tanto, seguía atendiendo mesas y de vez en cuando observaba donde estaba el grupito junto a su jefe.
“Esto definitivamente es muy extraño” – Pensó Andrew viendo a Lita actuar como si nada, como si nunca conociera a ninguna de las presentes.
“¿Cómo es que llegó hasta aquí?” – Preguntó Amy con la doble intención de cambiar de tema.
“Un día llegó hasta aquí pidiendo trabajo y no pude negarme, se veía tan desorientada… incluso no parecía tenerme la misma confianza de antes… pero ahora me explico el por qué de la situación… sufrió de amnesia” – Repitió como queriéndose convencer de ello. – “Le pregunté muchas veces sobre ustedes pero sencillamente no me respondía, es mas, me miraba raro y de seguro pensaba que yo era el que estaba loco. Ni siquiera a Serena la recordaba. Luego llegó Mina y ahí si que no entendí nada. Ella es una chica un poco retraída… no como antes que era tan alegre y eso, incluso se ve mas madura y responsable, sobretodo responsable”
Amy y Rai no sabían hacer otra cosa que reírse nerviosamente rogando en su interior no recibir mas preguntas capciosas por parte de él.
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Mientras Rai y Amy se encargaban de Crown Center los chicos hacían de las suyas en otro lugar…
“¡Escóndete!” – Taiki tira a Yaten para esconderse en un callejón al momento que la rubia mira hacia atrás.
Observaron cuidadosamente a la joven mientras esta estaba detenida y observando una vitrina. Fue entonces que Yaten abrió los ojos más que sorprendido. Cuando Mina se dispuso a caminar, ellos comenzaron a seguirla nuevamente pasando por la misma vitrina.
“¿Qué haces?”
“Nada” – Contestó el peliblanco mientras enrollaba una imagen pegada a la pared.
Siguieron a Mina hasta que entró a un edificio de departamentos.
“Espera” – Esta vez fue Yaten quien detuvo a Taiki. – “Yo ya sé donde vive, mejor regresemos, debemos pensar lo que haremos”
“Tienes razón”
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Con la chicas…
“Hey, Lita, ven un momento” – La joven asiente y se acerca hasta Andrew con la sonrisa a flor de piel.
“Dime”
“Te presento a Rai Hino y a Amy Mizuno” – Lita las miró a ellas y se inclinó para saludarlas. Rai notó algo muy extraño que la dejó pensativa.
“Tu con Mina se conocen muy bien ¿cierto?” – Preguntó Amy.
“Pues… si, somos amigas” – Mientras Amy seguía haciendo preguntas Rai observaba las reacciones de Lita, esta se notaba cada vez mas incomoda pero no era algo anormal (cualquiera se siente incomodo con un preguntón)
“¿Qué opinas de las Sailors Scout?” – Preguntó Rai de imprevisto.
“Rai” – Amy no comprendía la razón de aquella pregunta y mucho menos el semblante misterioso del rostro de la pelinegra.
“Responde”
“Err… hace tiempo que no se ven por aquí” – Rai asintió lentamente.
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Una vez ya de atardecer, todos se juntaron en el templo Hikawa, Nicholas estaba muy contento de ver a Rai y esta sorprendentemente fue muy agradable con él, tanto así que hasta Nicholas cometió errores a propósito y la sacerdotisa ni se inmutó. Eso también les pareció raro a todos, pero pensándolo bien todo en Japón era muy raro últimamente.
(NA: Ya se sabe que esta parte no es demasiado interesante salvo por el plan que deben configurar, así que… al día siguiente)
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Residencia Aino
Toc toc toc
“Mina ve a abrir”
Nada…
Toc toc toc
“¡Ya voyyyyy!” – Grita histérica la rubia al tiempo que a grandes zancadas se dirigía a la puerta – “¡Quien es!” - Escupió sin un poco de delicadeza.
“Hola”
O.O! “¿Tu?” – Mina parpadeó dos veces. El chico con el que chocó y coincidentemente ha visto repetidas veces estaba ahora frente suyo, en su casa.
“¿Podemos pasar?” – Pidió Taiki con amabilidad.
Mina parpadeó dos veces mas tratando de procesar.
“¿Para qué? ¿Cómo saben que vivo aquí? ¿Me han estado siguiendo?” – Gritó ella saltona.
“¿Qué tanto escándalo es este?” – Llegó una mujer junto a la rubia. – “Ohh, pero si son ustedes, adelante… Mina hace tiempo que no tiene visitas” – Su madre la hizo correr de un salto para invitar a pasar a los jóvenes.
Para qué decir que Mina estaba congelada (en una pose muy graciosa por cierto). La mujer volvió a la cocina pero ya era demasiado tarde para la rubia, los chicos habían entrado y estaban cómodamente sentados en el sillón.
“¿Y bien?” – Dijo ella con el seño fruncido y las manos en la cintura a modo de jarro.
“¿Y bien qué?” – Le respondió Yaten inocentemente.
“Ui!!! ¡Qué está pasando aquí!”
“Fácil…” – Inició Yaten como si fuera demasiado obvio pero Taiki no lo dejó continuar propinándole un merecido codazo.
“Lo que sucede es que necesitamos hablar contigo de algo muy importante… solo que mi hermanito no tiene la delicadeza” ¬¬
“Yo no los conozco y no pueden venir a mi casa exigiendo hablar conmigo. Son muy raros ¿Saben?” – Mina parecía que iba a estallar.
“¿A caso no te preguntas por qué tu madre nos conoce?”
“¿Mi madre?” – Miró en dirección a la cocina. – “Si, tienes razón ¿Qué le hicieron?”
Taiki cayó.
“¡No le hicimos nada!” – Gritó el mismo.
Taiki y Yaten se miraron cómplices y entonces el pelicastaño se levantó y se adentró a la casa. Mina quedó observando esa actitud perpleja, pero cuando volvió la mirada se encontró con el peliblanco en frente y a muy poca distancia. Él la veía seriamente. Ella se sonrojó un poco.
“Q-que--” – No alcanzó a decir mas pues el peliblanco la tomó y se la echó al hombro, luego se adentró a la casa.
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Crown Center (baños)
Lita salía del cubículo tarareando una canción de moda y se dirige a lavarse las manos, al levantar la cabeza se quedó mirando su reflejo un tanto nostálgica pero de un momento a otro se asustó y volteó de inmediato.
“Hola Lita, que conveniente encontrarnos aquí” – Dice Rai apoyada en la pared simulando pura casualidad.
“Este es el baño del personal, no debes estar aquí”
“No hay cuidado, nadie me vio” – Aunque el modo de hablar de la sacerdotisa sugería estar alerta.
“Qué quieres” – Lita adquierió una pose defensiva.
“No tienes que pelear contra mi, te corresponde pelear contra el enemigo”
“¿Qué?”
Rai soltó una risa un tanto siniestra y luego paseó por el reducido espacio hasta llegar al otro lado de Lita. Ella aun no dejada de observarla con sospecha.
“Yo sé que sólo estás fingiendo, en estos tres meses que no nos hemos visto te has preparado muy bien… para cuando nos vuelvas a ver… y debo agregar que todo esto se te ha hecho mas fácil ya que no te has enfrentado cara a cara con Serena…” – La joven se veía ahora muy confundida. – “Claro… que no contabas con que yo puedo ser muy perceptiva ¿A caso creíste que no me daría cuenta que rehuyes nuestras miradas con frecuencia?”
“No sé de qué me hablas” – Dijo muy segura pero aun así volvió a desviar la mirada. Rai sonrió nuevamente.
“Ya no es necesario que te hagas, Serena ya las perdonó, ahora les toca a ustedes perdonarse a si mismas”
“¡Basta!” – Lita la embistió dispuesta a darle un puñetazo.
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Con los chicos…
“¡Sueltameeeee!”
Así mismo como la chica ordenó Yaten la soltó haciendo que ella cayera sobre su cama.
“¡Eres un degenerado!” – Gritó Mina totalmente encolerizada.
“Y tu eres una embustera. ¿Crees que con tus truquillos vas a conmover a alguien? Yo pensé que cuando te viniera a buscar encontraría a una Mina arrepentida y dispuesta a enmendar sus errores pero con lo único que me he encontrado es con una niña cobarde que se inventa una nueva vida para no ser torturada con los recuerdos anteriores ¿Tan difícil es asumir que te equivocaste? ¿Cuánto tiempo tardaste en llevar a cabo este plan?”
“No hay ningún plan”
“Antes eras una niña alegre, soñadora, enamoradiza y tenias malas calificaciones ¿Recuerdas eso?” – Mina no hace ningún gesto. – “Traicionaste a tu princesa ¿Recuerdas eso?” – Mina bajó la cabeza y una sombra se instaló en su mirada. – “También recuerdo que fuiste la primera, junto con Lita, en desistir de esa decisión y ayudarnos a ganar la batalla…” – La joven negó ligeramente – “Serena fue especialmente a buscarlas… a todas hasta un lugar muy lejano, deberías ser un poco mas agradecida y dar la cara”
“Sal de mi cuarto… sal, yo no te conozco y si mamá te descubre se enojará mucho conmigo” – Dijo ella con voz normal, aun así tenia la cabeza baja.
“No debes preocuparte por tu madre ya que Taiki la tiene muy entretenida” – Mina se asustó y se levantó. - “No le ha hecho nada malo, descuida”
“Déjame ¡Déjame! Tu no eres nada mío ¡No eres mío! Aquí no hay ningún plan” – Ella estaba tiritando.
“¿A no? ¡¿Y que es esto?!” – Apuntó hacia una imagen pegada en la pared. Mientras ella observaba esa imagen Yaten desenrolló aquel objeto de la vez pasada y se lo estampó en la cara. Mina palideció.
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De vuelta en el Crown Center…
“Dime una cosa ¿Qué ha sido de Serena este ultimo tiempo? Es demasiado extraño pero casi no he visto a Darien últimamente, sé que está muy ocupado…” – Amy realmente no supo que contestar. – “Terminaron ¿no es así?” – Añadió Andrew interpretando el silencio de la joven. – “Créeme que Serena tiene todo mi apoyo… como siempre ¿Cómo esta?”
“Está embarazada… pero bien”
La quijada de Andrew llegó hasta el piso, al igual que el baso que secaba.
Con Lita y Rai…
Rai esquivó con mucha facilidad el ataque de Lita, pero ella era muy hábil y no tardó en alcanzarla y enviarle otros golpes.
“¿Porqué quieres golpearme Lita? ¿Cuál es el afán?” - Lita se detuvo de inmediato y se miró las manos asombrada. – “Así es, sabía que mis palabras te iban a provocar… y te ibas a delatar ya que eres la mas impulsiva”
“Te equivocas, ya te dije que no te conozco ni quiero conocerte”
“Entonces tendremos que probar otros medios” – Rai invoca su poder del fuego y se trasforma en Eternal Sailor Mars. – “Fuego de Marte ¡Enciéndete!”
Lita con mucho esfuerzo logró esquivar el ataque. Su cara era de visible sorpresa.
“Soy una Sailor Scout que lucha por el amor y la pasión… Soy Sailor Mars y he decidido desenmascararte”
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De vuelta a la residencia Aino
“Mina ha cambiado mucho desde hace unos meses. Debo confesar de que me alegró mucho ver que había madurado… pero luego comencé a darme cuenta que también estaba triste… parecía que se encerraba en sus estudios para matar el tiempo, ya nunca mas tuvo tiempo para nada de lo que hacía antes ¿cree usted que está en una depresión?”
Taiki, que estaba a mitad de un bocadillo, se apresuró a digerir.
“No Sra Aino, yo creo que debe ser otra cosa”
“¿Amor?... Ese joven, su hermano es un joven muy apuesto” – Ante la atónita mirada de Taiki la señora Aino se había sonrojado.
“Ahora veo que es hereditario” ¬¬
Cuarto de Mina
“No diré que eres tonta porque no lo eres, pero tu fuerte no es mentir, aunque te esforzaste demasiado y debo admitir que por un momento te creí” – Siguió hablando el joven mientras Mina miraba de reojo aquella imagen gigante pegada a la pared donde figuraba el grupo Threelight en todo su esplendor y con las bochornosas marcas (“I love you”) alusivas a Yaten Kou. Yaten aun tenía en sus manos el póster de Sailor V.
“Je je y luego dices que no me conoces” – Yaten esperó una respuesta pero esta nunca llegó, Mina seguía con la cabeza baja. – “Tu princesa te ha perdonado, todos están dispuestos a perdonarte ¿No te hace sentir feliz?”
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En el otro lado del globo…
Serena estaba presente en una especie de visión, no se sentía en su casa y menos en algún lugar que ella conociera pero no se sentía del todo mal… solo un poco intrusa.
Estaba en una especie de sala, o habitación. Las cortinas oscilaban al compás de la suave brisa que entraba por el inmenso ventanal, el cual proveía mayormente de luz al cuarto.
Serena estaba maravillada contemplando la majestuosidad del lugar y fue tentada a acercarse al gran ventanal imaginándose cómo sería vivir en un lugar como ese. Mas sólo logró rozar su piel con la tela de las cortinas. Una voz infantil llamó su atención.
“Malliposita… floll”
Volteó de inmediato ¿Cómo no lo había notado antes? Justo frente a ella estaba una niña de rodillas dibujando sobre una mesa blanca. Serena notó que varios rayones habían pasado por muchos centímetros a la hoja marcando la mesa. “pobre mesa” pensó Serena notando que debía ser muy costosa, pero esa idea pasó a desecharse de inmediato y se sustituyó por la curiosidad.
“Esa cabellera… rosa”
“¿Te gusta? Aquí estoy yo, aquí está mamá, aquí está papá, aquí está Luna, aquí está Diana, aquí está Alltemis, y……..” – Serena ya había perdido la cuenta de todos los que había nombrado la pequeña. El dibujo realmente estaba repleto de “personitas”, hasta que los últimos eran realmente pequeños para que pudieran abarcar la hoja.
“¿Cómo te llamas pequeña?”
“¡Sellenausagitsukino! … perro mamá me dice Llini de calliño… otllos me llaman Pequeña Dama”
Pero Serena ya no estaba prestando atención. Estaba como pasmada y de pronto todos los nombres y todas las características especiales observadas en el dibujo se le hicieron conocidas.
“Esto es… ella es… todos son… ¿Cómo no me di cuenta antes?” – En ese momento sintió que caía a un vacío lleno de estrellas.
“¡Serena tonta despierta!” – Serena abrió los ojos para encontrarse con todas las Sailors Scout observándola, no se veían muy complacidas y era obvio, ella parecía ser la única que no encajaba.
“¿Qué no entiendes? Debes despertar” – Le imploró Júpiter.
“¿Cómo? Pero si…” – Volteó y se dio cuenta que aun estaba dormida – “¡¿Pero como?!”
“Serena no hay tiempo, el bebé nacerá hoy” – Dijo Plut observando un reloj de arena del tamaño de una caja de leche pendido de una cadena la cual sostenía con su mano izquierda.
Aquellas palabras taladraron tan profundo en la mente de Serena que volvió a abrir los ojos abruptamente. Su habitación estaba nada mas iluminada por la tenue luz de los faroles de las calles. No se atrevió a hacer ningún movimiento, no estaba segura de estar despierta del todo así que quería comprobar si no había algo extraño en el cuarto primero.
“Solo fue un sueño” – Observó su reloj el cual marcaba 3:46 AM.
Trató de incorporarse pero sintió una puntada en el abdomen, hace bastantes días que no sentía aquella puntada y siempre pensaba que se trataba del bebé que de seguro le estaba comprimiendo algún órgano o algo así. Pero realmente necesitaba ir al baño así que decidió levantarse.
Ya en el baño le costó mucho pero una vez que terminó se dio cuenta que su ropa interior estaba con una mancha de sangre.
“Mamá” – Dijo sin dejar de enfocar la vista en la mancha, como si estuviera hipnotizada. – “¡Mamá!” – Un par de veces mas hasta que su madre llegó desesperada (al principio no le tomó mucha importancia). No alcanzó a articular otra palabra que no fuera “¡Dios mío!” y se hizo humo dejando a Serena con el corazón en la boca. – “No puede ser ¿será que en verdad ya es hora?
Lo mas rápido que pudo se reincorporó y caminó (al paso mas veloz que le dio el cuero) hasta su dormitorio. Mientras tanto escuchaba a su madre como obligaba a su papá a levantarse. Sammy la interceptó en el camino aun adormilado.
“¿No crees que es un poco temprano para hacer Show Serena? Ya sabemos que es tu cumpleaños y todo pero--”
Splash!
Un torrente de líquido salió por la entrepierna de la joven al tiempo que Sammy despertaba completamente y… ahora se desmayaba.
“Sammy… no me hagas esto ¡Despierta por lo que mas quieras!” – Intentó de todo corazón hincarse para ver a su hermano o para corroerlo de ahí antes que se empape con todo el líquido que se escurría rápidamente.
Gracias al dios que su padre apareció en ese momento y de un vuelo sacó a su hermano, pero ya era tarde, tenia el pijama mojado.
“Esto es más serio de lo que pensé” – Susurró Ikuko al llegar y ver el espectáculo.
“¡No me asustes así!” – Chilló Serena pero de inmediato fue llevada por su madre a su habitación para abrigarla bien. Sin embargo ella nunca olvidaría la expresión de su papá al momento de verla así, ya parecía que pronto iba a hacerle compañía a su hermano.
“¿Llamarás a Seiya o a los demás?”
“Son mas de las cuatro de la madrugada”
“Eso es lo de menos” – Le dijo su madre mientras terminaba de arroparla. – “Al menos deberías decírselo a Seiya”
“Es-está bien mamá”
Cuando salieron de la habitación Sammy ya había despertado pero estaba evidentemente perturbado.
“Mi hermana se hizo en frente de mi”
Pah!
El joven Tsukino terminó con un huevo en la cabeza.
“¡Tonto, no me hice!... Ay!! Una contracción”
“Sammy, te quedarás a cuidar a Hotaru” – Y con esa ultima orden dejaron al pobre Tsukino con espasmos (casi literalmente)
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Departamento Kou
Seiya hace unos quince minutos había llegado, estaba muerto de hambre y de sueño pero con la sonrisa (y las ojeras) a flor de piel. Realmente esta ultima semana le ha costado mucho mantener oculto el secreto de su regalo a Serena, ella le ha exigido mucho tiempo y él no puede negarle nada… así que inicia sus otras actividades por la noche y para su felicidad esta era la ultima.
“Cama, cama, cama… tengo tanto sueño que no comeré nada…”
Se sentía tan contento y realizado, y aun mas por llegar a su cómoda cama que se lanzó sobre ella como si de agua se tratara, solo que cuando lo hizo no sonó como un chapuzón.
TRAAAHHHH
Seiya a penas levantó la cabeza para comprobar que estaba varios centímetros mas debajo de lo acostumbrado.
“Ja… rompí la cama….” – Pero no le importó mucho mas y esta vez decidió que nada le importaría mas que dormir.
Ring ring… ring ring
Seiya abrió un ojo, uno solo (completamente inyectado), rogando que se tratara de una pesadilla… pero ahí estaba ese maldito ruido que amenazaba lo que podía ser un agradable sueño.
Ring ring… ring ring…
Y no paraba… eso quería decir que tal vez, solo tal vez podía ser algo importante.
Ring ring… ring ring…
El cuerpo le pesaba como nunca antes, ni con un millón de batallas se había sentido tan molido como estaba en esos momentos. Con suma pereza tomó el auricular y balbuceó algo que parecía un “Diga”
“Bien… ya voy” – Y colgó con la misma pereza de antes. La verdad es que no había entendido mucho de la plática tan apresurada y enredada y menos había reconocido la histérica voz de la señora Ikuko.
Nada mas se alejó y volvió a la cama, se acostó, cerró los ojos y se dispuso a desconectarse del mundo, o al menos eso fue lo que intentó. Como si fuese una señal del destino la repisa sobre su cama, que estaba colmada de artículos de bebé se desajustó y todas (si productos de todo tipo) se le cayeron encima.
Un Seiya algo mas revitalizado emergió de las profundidades de la cama maldiciendo su mala suerte. Algo hizo el golpe que de pronto el joven quedó bastante pensativo e intrigado, como si intentara recordar algo muy importante que debía hacer.
…¡Pero despierta niño! ¿No ves que la situación es grave? Vamos camino al hospital y Serena tiene contracciones, parece que va a tener a su bebé…
“¡No! Pero como tan imbécil”
Seiya terminó por despertarse para convertirse (casi literalmente) en un torbellino humano.
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Hospital de Tokio. Japon…
“Al parecer estas muy ansioso Darien, deberías estar aquí en dos horas mas”
“Bueno, si, es que no tenia nada mas que hacer” – Y era la pura verdad.
Su colega medico lo dejó en la consulta y Darien se quedó observando el calendario de escritorio. Lo tomó y lo acercó.
“30 de junio… hoy es la fecha estimada para practicarle la cesárea a Katsue… también es tu cumpleaños Serena… ¿Qué voy a hacer? Parece que el destino no me dejará de hacer pagar por un buen tiempo” – Dijo mientras dejaba el calendario de nueva cuenta en su lugar y cerraba los ojos mirando al cielo. Intentando infructuosamente de dejar de pensar en su trágica vida.
Continuará...
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