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(Capitulo 5)
EL CIRCULO

“¿Entonces supones que son los potenciales las que la están ayudando?” – pronunció una voz ronca en la habitación de la nueva princesa. No se sabia exactamente de donde venia pero inundaba toda la habitación con su voz grave haciendo eco.

“No solo eso, si no que hay algo que no me está gustando de todo esto pues siento algo diferente en el aura de mi hermana” – Expresó su preocupación.

“Serenity tiene una gran sorpresa escondida que en el fondo es lo que hace que los potenciales quieran protegerla, necesiten protegerla”

“No me interesa lo que sea solo quiero quedarme con lo que me pertenece por derecho” – Apretó los puños con fuerza.

“Será algo muy difícil ya que eso no te pertenece, es de ella”

“Pero si el pasado hubiese sido otro yo seria la dueña y mi hermana seria solo eso, mi hermana, sin derecho a nada por ser la menor”

“Pero no fue así, y tendrás que hacer lo que tu ser te pida”

“Yo no quiero venganza por que al fin y al cabo ella no tiene la culpa y los culpables ya están muertos, solo quiero lo que me pertenece por derecho”

“Te será difícil...”

“Pero no imposible” – A esto sonrió altaneramente recordando que ya tenia una parte muy importante de su plan cumplido.

“Las outers no lo pudieron recuperar y se encontraron con algo que no estaba previsto por ti... sabes a lo que me refiero. Y las personas que te siguen serán severamente castigadas” – Se dejó escuchar nuevamente esa voz.

“Eso no será así porque yo los recompensaré” – Caminó hasta cierta parte de la habitación descubriendo la cortina que tapaba un espejo de puntas filosas. El rostro de un ser grisáceo flotaba en esa oscuridad, no tenia facciones muy marcadas. – “Y tú deja de decirme cosas malas o acaso no recuerdas que me apoyas”

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Hospital de Tokio.

“¿Que crees que me esté sucediendo Billy?”

“No lo se Darien, no hay nada anormal en ti” – Concluyó después de revisar los exámenes.

“Billy, tu sabes que estos mareos y vómitos no son normales, debo estar algo enfermo” - decía muy preocupado. – “solo eso me faltaba, voy a ser padre y estoy condenado a morir”

“Jajaja, deja de decir eso, tus exámenes salieron negativos, no tienes nada. A demás no me habías contado que ibas a ser padre”

“No se como no te lo he contado, es que con todo esto de la boda...” – Se dejó caer en la camilla y miró el cielo raso de color blanco. Se veía cansado.

“Pero si son jóvenes. Me dijiste que ella solo tiene 17 años... ¿Serena me dijiste que se llama?”

“Se nota que no te he contado nada en mucho tiempo. Lo que pasa es que me volví a enamorar de una chica muy buena, Serena no era mala pero lo que pasa es que uno no puede mandar al corazón y... pues ahora voy a ser papá” – Le informó.

“Igual… es fuerte abandonar una relación de mas de 3 años. Eh... yo te iba a decir algo... ah! Ya me acordé lo que te pasa puede ser normal, mira te cuento que cuando mi esposa iba a tener su primer hijo no nos dimos cuenta hasta que ya tenia como 4 meses, es que ella es irregular en su periodo y resulta que tampoco tenia ni un síntoma, el que tenia los síntomas era yo jajaja” - ambos se reían divertidos.- “bueno en fin yo creía que me estaba muriendo y cuando supe que iba a ser padre pues me olvidé de los mareos y ya no los sentía tan a menudo, lo que si fue gracioso es que yo estaba haciendo mi turno nocturno cuando me vinieron unos dolores en los costados jajajaja”

“No me vas a decir que...”

“Si, yo sufrí las primeras contracciones jajaja, me tenían acostado en una camilla cuando me avisan que mi esposa está entrando a la sala de parto. No me acuerdo como tuve fuerzas para ponerme de pie y salí a verla. Así fue como llegó Shonn”

“Impresionante, en mi vida había escuchado algo como eso, ahora entiendo cuando me venían los mareos y eso, jaja parece que soy algo paranoico” - ambos se reían muy divertidos, Darien desde que había entrado a trabajar a ese hospital se había hecho muy amigo del doctor Hakumada y hasta hace un tiempo ambos iban a importantes reuniones de médicos y otras veces a importantes comidas.

“Bien, me tengo que ir” - dijo después de consultar la agenda digital o bip.

“Nos vemos Billy”
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  Serena se había levantado temprano a petición de la Sra. Lana, esa mañana todas se habían levantado antes del alba. Se topó con Felicia saliendo de su habitación y esta lucía su cabello largo suelto, solo amarrado en un medio moño. Serena por su parte iba con sus coletas de siempre pero amarradas con unas cintas blancas que caían mezclándose con su cabello, vestía de rosado; con una polera a hombros descubiertos y manga tres cuartos y una pescadora de un tono mas oscuro. Felicia contrariamente a lo que solía usar vestía formal, con un vestido violeta, ajustado hasta la cintura y luego mas suelto hasta las rodillas, una gargantilla y aros con piedras preciosas y su libro bajo el brazo. Sus hermanas también iban formales y de misma manera también iban las señoras Lana y Soe.

“Felicia, no sabia que me debía vestir formal, este yo... ¿me esperas mientras me voy a cambiar?”

“No. Tu no lo necesitas amiga pero nosotras si porque somos miembros, a demás que somos casi las únicas que iremos de esta manera porque mi tía Lana tiene que dar ejemplo de elegancia”

“¿Por qué?”

“Porque ella es una de los lideres de El Circulo”

Con esa última confesión se fueron, todavía no salía el sol y ellas estaban caminando por las calles vacías con un rumbo que al menos Serena desconoce. El trayecto lo hicieron en el más riguroso silencio.

“¡Mia cállate!” – (habían excepciones) La reprendió Esmeralda pues estaba comentando y riéndose.

“¡No! jijiji...”

“Shhhhh!!” - se escuchó desde la penumbra y luego un hombre encapuchado salió para abrir el gigantesco portón que se encontraba en frente. Todos guardaron silencio.

“Pasen ordenadamente” – Indicó la Sra. Lana a las jóvenes.

“Y en silencio” – Agregó en un susurro la Sra. Soe.

  Pasaron una por una, luego pasó Serena, Felicia y al ultimo la Sra. Lana. El lugar se veía desierto, solo una pradera con un bonito pastizal y una huella de tierra la cual seguían. Luego esa huella terminó pero no había nada visible salvo más de aquella pradera. Serena estaba inquieta y algo nerviosa pero lo que mas sentía en ese momento era confusión y un montón de preguntas internas. Lana pasó adelante del grupo y dio un paso al frente para DESAPARECER en frente de una atónita Serena (los demás rostros estaban inalterables). Luego pasaron las hermanas y cuando llegó el turno de la rubia dudó pero un ligero empujón de su amiga la adentró en aquel misterioso lugar.

“Llegamos, esta es la comunidad El Circulo” – Comunicó Lana indicando un lugar.

“Guaw!!!” – Exclamó Serena asombrada. Todos los demás parecían estar normales.

  El lugar era inmenso, era descomunal, era grandioso, era hermoso. Una gigantesca mansión que mas bien parecía un castillo con un aun más grande jardín, la rubia sintió la tentación de mirar hacia atrás y ahí se veía toda la ciudad durmiente.

“Una ilusión, y de las mejores que se han hecho aquí” - Comentó Felicia a esta para sacarla de dudas. La joven solo asintió aun sorprendida.

“¿No se quedaran ahí o si? Vengan a ver a los chicos más guapos que existen” – Las incentivó Mia. Esmeralda ya iba a estallar.

“Deja de decir estupideces que aquí son igual de guapos que en la ciudad” – Las que se miraron sorprendidas fueron Serena y Felicia, nunca la habían escuchado hablar de chicos guapos.  

“Mi hermana hablando de chicos... es un milagro... ¡un milagro!” – Dramatizó haciendo que los demás sonrieran levemente.

  Cuando entraron al lugar todo estaba decorado al más esplendoroso estilo antiguo, con gigantescos escudos reales y la arquitectura medieval. Al llegar al salón principal se encontraban todos los miembros de la comunidad, pero este sitio estaba algo oscuro por lo que nadie se dedicó a mirar con mas cuidado su alrededor, todo estaba repleto de personas con vestimentas oscuras sentadas en sillas que formaban alrededor del escenario un circulo. La familia se fue a sentar a los asientos más cercanos a aquel escenario y Serena se sentó tímidamente al lado de su amiga.

  Todo comenzó con una bienvenida pronunciada por un hombre mayor vestido con traje oscuro que le llegaba a los tobillos. Luego siguió con la presentación de los nuevos integrantes de la comunidad los cuales tenían cerca de 10 años y eran 17 nuevos aprendices. Luego de esto aquel mismo hombre mayor se acercó a la tarima y comenzó a hablar nuevamente.

“Muchos de ustedes no conocen este lugar y otros han estado por diferentes motivos aquí, en este país tan remoto, algunos se preguntaran por qué hemos decidido reunirnos en esta ocasión aquí, siendo que siempre nos reuníamos en Europa o África y sé que lo estoy diciendo de mas porque la gran mayoría lo sabe, pero se lo comunicaré a la gente que por una u otra razón no lo sabe. El motivo de esta reunión es para proteger a una persona que ha sacrificado su vida por nosotros innumerables veces y sin buscar agradecimiento ha continuado su vida entre comillas normal. Los que somos terrestres nos atribuimos la culpa de lo que le han hecho a esta gran persona. Esta es la única oportunidad que tenemos de ofrecerle nuestro apoyo y ayuda a aquella alma pura que ha dado lo imposible para que este mundo no sufra y es cuando ella pierde el apoyo de su base fundamental, de su equipo, de sus amigos, etc. es cuando aparecen los refuerzos. En este caso nosotros, la comunidad y es que cuando tus amigos se vuelven enemigos es aun peor la lucha. Sin mas les dejo con ustedes a Lana para que les presente a esa persona.

“Serena, vamos, acompáñame” – La señora Lana la incitó a acompañarla. Serena aun descolocada asintió.

“Esta... bien” - estaba nerviosa, no se esperaba que ella estuviera presente en aquella reunión, la verdad es que ya suponía que algo parecido iba a pasar pero no estaba segura y de igual manera se puso nerviosa.

“Confía Serena, yo estoy contigo” – La apoyó Felicia.

Serena junto con la Sra. Lana se subieron a la tarima y cuando la princesa quedó frente al público este se inclinó en señal de respeto, luego volvió a su posición anterior.

“Ella es la que ha salvado la vida de los habitantes de este planeta, yo la he adoptado como una hija, porque la estimo mucho” - le guiño un ojo a la rubia. – “la historia ya la saben solo les quiero presentar a la protagonista: Serena Tsukino o mejor dicho la princesa Serenity” - hubo un gran estruendo y aunque la reunión es formal no pudieron evitar estallar en aplausos por unos segundos. – “Serena cariño ten la palabra”

“ehh... este yo...” - tomó aire y se armó de valor – “Pa-para comenzar mi nombre es Serena Tsukino, yo me consideran una persona normal… la verdad es que no me gusta, no se como decirlo... respeto o tratarme de la realeza porque nunca me consideré así, es mas trátenme como tratan a cualquiera porque así los trataré a ustedes. Me considero una persona humilde y no busco fama ni dinero porque así estoy bien, considérenme un ser humano como todos ustedes, y... eso es todo!” - De cualquier otra forma el publico aplaudió hasta que a los adultos les llegaron a doler las manos, por su parte los pocos jóvenes que se lograban distinguir aplaudían y asentían con gran admiración, Serena hacia su primer discurso como alguien importante como una princesa y por como recibieron sus palabras supuso que no lo había hecho tan mal, se sintió bien y el nudo en el estomago había desaparecido. Lana se le acercó y la acompaño a su asiento, todas la felicitaron pero aun así ella no entendía por qué tanto alboroto, no pensaba haber hecho tanto como para recibir esa tan calurosa bienvenida.

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“Siento comunicarle princesa, que no hemos podido dar con la presencia de su hermana” - Decía a un intercomunicador el cual estaba en su muñeca en forma de pulsera.

“Tenemos que hacer algo, tenemos que atraerla de alguna manera Haruka” – Contestó Katsue con angustia.

“Tengo una idea, nosotras siempre aparecíamos cuando el enemigo se hacia presente y causaba destrozos…”

“¿Estas queriendo decir que quieres que ataquemos gente para atraer a la princesa?” – Neptune interpretó las palabras de su compañera Uranus.

“Yo no quiero lastimar a nadie, solo quiero lo que le pertenece a la princesa, solo eso” – Dijo de inmediato la mas pequeña de las Sailors.

“No tenemos nada que perder” – Insistió Uranus.

“¿No te das cuenta que somos las Sailors Scout? ¿Las guerreras que luchan por el amor y la justicia? ¿Por el bien de este planeta?” - Le recordó Plut seriamente.

“No debemos hacerle daño a las personas de este planeta, simplemente es algo de principios” – Volvió a hablar la mas pequeña.

“Estoy de a cuerdo... no debemos usar a las personas de este hermoso planeta para obtener lo que queremos porque solo buscamos a una persona” – Acotó la princesa por el intercomunicador.

“Lo siento princesa por pensar algo así, realmente lo siento” – Se disculpó seriamente apenada la Sailor del viento.

“No te preocupes mi querida Uranus. Sé que lo haces por mi y eso lo aprecio mucho, es solo que aquí vivimos. Por lo pronto solo búsquenla, necesitamos el Cristal de Plata lo antes posible”

“Así lo haremos princesa”

“Lo juramos”

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  Después de ese gran recibimiento todos los jóvenes se fueron a los jardines, a recrearse, pero Serena no había logrado distinguir a los jóvenes de los ancianos, todos curiosamente estaban cubiertos por gruesas capas.

  No pasó mucho tiempo para que se lograda dilucidad las verdaderas proporciones de este grupo. Pronto se dio cuenta que habían bastante mas jóvenes de lo que pensaba pues quitándose las capuchas quedaron al descubierto varios rostros impúber y algunos mas maduros, eran muchos. Serena se dio cuenta también que las hermanas de Felicia parecían muy cómodas en ese ambiente, por lo que supuso que eran miembros activos de esta organización.

  La pregunta era ¿Qué tipo de organización era esta?

“Felicia, tanto tiempo, ¿es que acaso ya no saludas?”

“Serena, el es George” – Dijo Felicia presentándolos.

“Mucho gusto” – Dice Serena un tanto sonrojada, el joven es muy guapo.

“El gusto es mío alteza” – El joven hizo una leve inclinación.

“No por favor eso no, nada de formalidades” - El joven se levantó.

“Supe lo que pasó con... bueno quiero que sepas que te apoyamos en todo” – Serena iba a asentir pero se dio cuenta que el comentario iba hacia su amiga Felicia. Esta inmediatamente se puso muy nerviosa.

“Ehh... gracias” - Serena nuevamente quedó con una expresión de duda.

“Hey Serena, ¿así te lamas no?” - La joven rubia asintió – “Te invitamos Felicia y yo a conocer El Circulo” - Le abrió paso con las manos, la rubia miró con gran asombro que todos la estaban esperando, todos la recogieron con una cordial bienvenida.

  Serena de antemano les advirtió que es una persona normal y como tal la tienen que tratar y por supuesto a ellos que son jóvenes no les costó tratarla como a una mas de la comunidad.

“Ella es Elizabeth, ella Coralia, Ariel y Umbriel, ella... bueno ella se presenta sola” – Inició Felicia presentándole a los mas cercanos.

“Mi nombre es Calizto” - Una nube gris se formó sobre una joven de cabello blanco y tez morena y pronto estas nubes cayeron en forma de gotas de agua mojándola – “Mucho gusto señorita Serena Tsukino, me dicen Strong” - Le dio la mano.

“Eee..l gusto es mío” - Sonrió fascinada.

“¡Nosotras también nos presentamos!” - Se acercaron las gemelas Ariel y Umbriel de cabellos oscuros y ojos dorados.

“Yo soy Fire” - hizo una bola de fuego y luego la extinguió.

“Yo soy Aqua” - hizo lo mismo que su gemela solo que con agua, ambas se presentaron respectivamente.

“No se olviden de mi” - se acercó una joven de cabellos caoba. Esta formó unas corrientes de viento que juguetearon con el cabello de la princesa, luego se presentó. – “mi nombre es Elizabeth pero aquí me llaman mis amigos Wind”

“Es fascinante conocer unas personas como ustedes” – Habló Serena aun asombrada por los talentosos jóvenes.

  Así siguieron exhibiéndose algunos jóvenes mas, tratando de impresionar a la princesa. Hombres y mujeres haciendo un festival de súper talentos y dones, la verdad es que todos lo hacían con mucha gracia.

  Sin embargo había una chica que no estaba prestando atención al espectáculo, solo observaba aquel árbol que estaba a unos metros, ¿Por qué mirar ese árbol si es uno de muchos de los que están ahí?

“Así que aun no lo olvidas” – Pronunció la joven de cabello blanco: Calizto. La pelicastaña asintió con la cabeza corroborando lo que decía su amiga. – “Ese chico te quitó la alegría y por poco nos aparta de ti” – Añadió con resentimiento.

“Pero no lo logró y eso es lo que importa ¿cierto?” - Le regaló una calida sonrisa pero la peliblanca la conocía lo suficiente como para saber que era falsa. – “Anda vamos que no quiero dejar sola a Serena”

“Vaya que tienes suerte de hacerte amiga de una persona como ella. La estimas mucho, es casi lo mismo que sentías por...” – Felicia alzó la meno para taparle la boca de forma delicada, la verdad es que no quería escuchar el nombre, no lo mencionaban desde hace un año y precisamente desde entonces que Felicia no visitaba la comunidad.

  Una bonita tarde de distracción. Serena lo pasó muy bien, sin contar la cantidad de amigos incondicionales y uno que otro pretendiente que logró obtener, intercambiando cumpleaños, cosas favoritas y escuchando mil y un chismes, la emoción por volver a reunirse era enorme y mas aun de conocer a la gran figura del siglo. Poco se imaginaban ellos y la misma Princesa Serenity que el motivo de la reunión era aun más complejo y delicado de lo que parecía, y que pronto ni la misma voluntad de Serena lograría aplazar el juicio final.

Continuará...

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